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Nuevos apartados:

Al servicio de este pueblo.
Lluís Maria Xirinacs.
Artículos publicados en el diario Avui, cuando Lluís Maria Xirinacs era senador independiente en las cortes constituyentes españolas, entre los años 1977 y 1979, traducidos al castellano.

Diario de un senador.
Lluís Maria Xirinacs.
Artículos publicados en el rotativo Mundo Diario, cuando Lluís Maria Xirinacs era senador independiente en las cortes constituyentes españolas, entre los años 1977 y 1979.

Publicaciones:

Pequeña historia de la moneda.
Agustí Chalaux de Subirà, Brauli Tamarit Tamarit.

El capitalismo comunitario.
Agustí Chalaux de Subirà.

Un instrumento para construir la paz.
Agustí Chalaux de Subirà.

Leyendas semíticas sobre la banca.
Agustí Chalaux de Subirà.

Ensayo sobre Moneda, Mercado y Sociedad.
Magdalena Grau Figueras,
Agustí Chalaux de Subirà.

El poder del dinero.
Martí Olivella.

Introducción al Sistema General.
Magdalena Grau,
Agustí Chalaux.

Arcadi Oliveres: «Creer en la dignidad humana y asociarnos entre personas para poder avanzar».

El Punt Avui. Logotipo.El Punt Avui+. Domingo, 31 de diciembre 2017, 2 horas. Girona. Sociedad.

Arcadi Oliveres.
Economista y activista social.

Arcadi Oliveres: «Creer en la dignidad humana y asociarnos entre personas para poder avanzar».

Arcadi Oliveres. Foto: Pep Padrós, Archivo.
Arcadi Oliveres. Foto: Pep Padrós, Archivo.

Xantal Llavina. Girona.

Catalunya ha sufrido una represión inaceptable y esto debe llevarse al Tribunal de Derechos Humanos de Europa y al ONU.

Si la razón va a favor de la libertad de las personas, tenemos que seguir manteniendo firmes en nuestras expresiones.

Arcadi Oliveres es una persona comprometida con lo que cree. Economista catalán y activista por la justicia social y la paz. Militante de infinidad de causas desde hace muchos años, Oliveres se ha implicado en la lucha intensa y perseverante contra la falta de derechos las veces que han sido necesarias. Extremadamente crítico con el sistema capitalista, cree que, si cambiamos los valores y arrinconamos el egoísmo, todavía estamos a tiempo en dejar un planeta mejor a nuestros hijos y nietos en los próximos años.

–¿Cuál sería el valor más importante que crees te ha acompañado a lo largo de la vida?–

–Hay una palabra que me gusta mucho: coherencia. Quisiera que lo que piensas, dices y haces estuviera todo relacionado. No lo puedes hacer siempre al 100% porque todos somos débiles y cometemos errores, pero tengo la impresión de que pensar algo, decirlo y, si puede ser, hacerlo, es lo mejor que te puede pasar.–

–¿Recuerdas por qué decidiste poner tu grano de arena para cambiar el mundo?–

–He tenido la suerte de nacer en un contexto político, económico, social, cultural y también familiar que me conducía hacia esta situación. Mi padre me prohibía tener ni una sola arma, aunque fuera de juguete, ni leer un solo cómic que hiciera referencia a la guerra. Y a partir de ahí me hizo nacer una voluntad pacifista. Tuve la suerte de tener entre mis maestros dos escolapios, Francesc Botey y Lluís Maria Xirinacs, reivindicativos al 100%. En la Universidad, en una época viví la construcción del Sindicato Clandestino de Estudiantes. También colaboré con Frederic Roda o Joan Gomis... La vida me ha ido conduciendo hacia esta lucha.–

–Cada vez perdemos más valores. ¿Porqué?–

–Lo más importante, seguramente, es el de la solidaridad, porque estamos en una comunidad mundial en la que todos nos debemos los unos a los otros. Estamos en un mundo interrelacionado y nuestro bienestar depende de que mucha gente trabaje para que nosotros lo tengamos, y nuestra obligación es responder también para que ellos tengan el máximo bienestar posible. Desafortunadamente, hay una cosa gravísima: cuando determinadas personas lo quieren tener, les cerramos las fronteras para que no lleguen a casa.–

–«El capitalismo es un sistema criminal y lo diré tantas veces como haga falta: absolutamente criminal». Esta es una frase que dices mucho en tus conferencias, pero ¿qué significa para ti exactamente «sistema criminal»?–

–Con tres características lo puedo dejar claro. Este sistema mata de hambre a diario en el mundo al menos 40.000 personas. Y esto ocurre en un planeta que produce alimentos suficientes para que todos puedan comer. No es un crimen, son 40.000 crímenes. En segundo lugar, este capitalismo genera unas diferencias cada vez mayores entre los ricos y los pobres. Es un sistema inadmisible. Y la tercera razón es la destrucción del planeta. Un sistema que nos da estas tres características creo que debemos calificar de criminal.–

–¿Quiénes son los culpables, a tu juicio?–

–Los grandes poderes financieros: la banca, la bolsa, las compañías de seguros... Todos aquellos que se mueven en el mundo especulativo. Las grandes transnacionales del planeta. La búsqueda del lucro y el beneficio crean condiciones laborables inaceptables, contaminan y no actúan como debería actuar.–

–Según la ONU, con 50.000 millones anuales podríamos hacer inversiones para erradicar el hambre en el mundo, y para rescatar a los bancos hemos utilizado 92 veces esa cantidad. ¿Qué crees que se debe hacer para cambiar este sistema?–

–La primera manera de actuar es la no colaboración. Y esto, desde el punto de vista empresarial: dejando de comprar determinados productos y comprar a las empresas que paguen los impuestos aquí. Por ejemplo Ikea, que desde hace tres o cuatro años tiene su domicilio fiscal en Liechtenstein, donde de impuestos pagan 0 de 0. Y esto lo llevan a cabo muchísimas empresas alrededor del mundo. Por ejemplo, Apple es el evasor de impuestos más grande de Europa. Pienso que el año pasado dejó de pagar 13.000 millones a los europeos.–

–Pero si cierran también estas tiendas sus trabajadores se quedarán sin trabajo. ¿Es difícil ser coherente en un mundo globalizado?–

–A pesar de lo que podemos pensar, la compra a los grandes supermercados o almacenes acaba siendo bastante más cara que la que hacemos en la tienda de nuestro barrio. Nos atraen con un producto pero compramos 10. Sobre el hecho de que los trabajadores perderán su empleo, hay una experiencia de una ONG catalana, Setem, que organizó una campaña boicot contra Benetton en Bangladesh. Firmaron un convenio con otras cooperativas del lugar, que pagaban sueldos justos, aseguraron trabajo en trabajadores y así nadie salió perjudicado. Ciertamente, se puede actuar.–

–¿Las personas reivindicativas, cuando llegan al poder, cambian?–

–Ha habido gente que se ha mantenido firme en sus convicciones desde el principio y hasta el final. Como ahora Múgica, ex-presidente de Uruguay, irreprochable del principio hasta el final. Y hay otros que han cambiado de camisa y han hecho cosas diferentes de las que decían de jóvenes.–

–¿Cómo has vivido lo ocurrido recientemente en Cataluña?–

–Cataluña está viviendo y todavía vivirá una gran y hermosa aventura de libertad, de país nuevo y de querer hacer las cosas de otro modo. El error fue querer precipitar un poco las cosas y declarar la independencia cuando todavía las cosas no eran suficientemente maduras. Soc fervientemente independentista, pero quizás todavía no teníamos todas las cartas en la mano para poder hacer un buen juego. Hay que saber qué país queremos, cómo será la economía, la política, la vida social, los medios de comunicación, la estructura del estado, el medio ambiente, la banca, etcétera. Y, finalmente, esta Cataluña hay que irla a explicar en España. Hay que explicar que es necesario que ellos también cambien.–

–¿Encuentras muy injusto lo que ha pasado estos últimos meses: políticos catalanes en la cárcel y en el exilio?–

–Ha sido una represión completamente inaceptable. Esto se debe llevar al Tribunal de Derechos Humanos de Europa, a la ONU y en muchos lugares. Unas autoridades utilizando métodos policiales completamente inaceptables, desplazando miles de policías para acá que lo único que han hecho ha sido reprimir la gente, suprimiendo completamente las libertades... Esto es del todo denunciable y se debe hacer.–

–¿Tienes esperanza de que el futuro sea mejor?–

–Veo que hay dos facetas importantísimas. Una se llama ilusión colectiva. El país está ilusionado. Lo hemos demostrado muchas veces, con referéndums, idas a Bruselas, etcétera. Y después –y para mí, fundamental– este país tiene unos modelos, una manera de hacer, que reclaman mucho la no violencia y ojalá sean siempre. Hay voluntad de hacer bien las cosas y tengo la impresión de que a la larga esto nos hará ganar las posiciones.–

–¿Eres creyente?–

–Creo en Dios y me considero cristiano heterodoxo. De todos modos, me acerco más al mensaje evangélico, de convivencia, de estimación, dignidad, de respeto al otro, que a la estructura de la Iglesia Católica o de otras.–

–Y ante la violencia general que vive el planeta, ¿no te preguntas, alguna vez, dónde está Dios?–

–Todavía pienso mucho en la libertad del hombre. Que las cosas vayan mal es fruto del hombre, de su organización colectiva y también de sus egoísmos. Cabe preguntarse cómo podemos actuar para que estas cosas cambien, haya Dios o no los haya.–

–Tú sufriste un golpe muy duro, con la muerte de un hijo de 28 años. Es difícil seguir creyendo con Dios cuando se vive una situación así...–

–Lo es, pero mi hijo nos dio una magnífica lección. Tuvo una agonía de 13 meses y nos demostró cómo se podía vivir con esperanza. Vino en silla de ruedas a las manifestaciones del 15-M, se quiso casar 30 días antes de morir y creo que con esta lección de vida que nos dio nos ha confortado. Lo tenemos presente siempre.–

–Resumiendo, ¿qué habría que hacer para que el mundo, en general, vaya un poco mejor?–

–De entrada, todo el mundo debe creer en la dignidad humana, y a partir de ahí, debemos ser capaces de asociarse entre nosotros para avanzar. Una sola persona puede hacer mucho, pero muchas de aliadas pueden hacer mucho más. Y una vez sabemos que tenemos que hacer, tenemos que resistir, siempre que podamos, de manera no violenta y, sobre todo, perder el miedo. Si creemos que ello va a favor de la libertad de las personas, tenemos que seguir manteniendo firmes en nuestras expresiones.–

Enlace de la entrevista original en catalán:

http://www.elpuntavui.cat/societat/article/5-societat/1311979-creure-en-la-dignitat-humana-i-associar-nos-entre-persones-per-poder-avancar.html


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