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Nuevos apartados:

Al servicio de este pueblo.
Lluís Maria Xirinacs.
Artículos publicados en el diario Avui, cuando Lluís Maria Xirinacs era senador independiente en las cortes constituyentes españolas, entre los años 1977 y 1979, traducidos al castellano.

Diario de un senador.
Lluís Maria Xirinacs.
Artículos publicados en el rotativo Mundo Diario, cuando Lluís Maria Xirinacs era senador independiente en las cortes constituyentes españolas, entre los años 1977 y 1979.

Publicaciones:

Pequeña historia de la moneda.
Agustí Chalaux de Subirà, Brauli Tamarit Tamarit.

El capitalismo comunitario.
Agustí Chalaux de Subirà.

Un instrumento para construir la paz.
Agustí Chalaux de Subirà.

Leyendas semíticas sobre la banca.
Agustí Chalaux de Subirà.

Ensayo sobre Moneda, Mercado y Sociedad.
Magdalena Grau Figueras,
Agustí Chalaux de Subirà.

El poder del dinero.
Martí Olivella.

Introducción al Sistema General.
Magdalena Grau,
Agustí Chalaux.

El pucherazo no es democracia. Fraude en el Referéndum de Escocia, el «cómo» y el «porqué».

Urna transparente.Os ofrecemos un reportaje de Joe Quinn y Niall Bradley que muestra las graves irregularidades provocadas en el referéndum por la independencia de Escocia del 18 de septiembre de 2014 tendentes a falsear el resultado en favor de la continuidad de esta nación dentro del Reino Unido. Estos datos no han sido suficientemente difundidos por los medios llamados de información dentro de la nación catalana y del Estado español.

Desde el Centro de Estudios Joan Bardina, no podemos pasar por alto esta realidad en un momento en que se plantea una convocatoria similar que afecta al Principado de Cataluña del Sur y el Valle de Aran de Occitania respecto a su pertenencia o no al Estado español.

Recordemos que el derecho de libre determinación de los pueblos está formalmente reconocido por tratados internacionales firmados por el propio Estado español y también por el Reino Unido. Esta norma legal se sitúa, por tanto, por encima de la Constitución española de 1978 y la Constitución británica. Una legalidad internacional suprema que obliga a los estados firmantes a respetar la voluntad de las naciones que libremente quieren determinarse, aunque sea frecuentemente ignorada por la justicia y los gobiernos de estos mismos estados.

Equipo del Centro de Estudios Joan Bardina.
Martes, 27 de diciembre de 2016.


SOTT. Signes of the times. Logotipo.SOTT. Viernes, 26 septiembre del 2014.

Fraude en el Referéndum de Escocia, el «cómo» y el «porqué».

Joe Quinn & Niall Bradley.
Sott.net
Viernes, 26 septiembre del 2014, 22h27', UTC.

«Por favor, mantengan la calma y no se marchen. No hemos terminado con ustedes todavía, necesitamos su petróleo, su dinero, su país para nuestros misiles y sus hijos para nuestras guerras».
«Escocia. Por favor, mantengan la calma y no se marchen. No hemos terminado con ustedes todavía, necesitamos su petróleo, su dinero, su país para nuestros misiles y sus hijos para nuestras guerras».

La petición de la organización change.org exigiendo una repetición del referéndum escocés, y «que sea hecho el conteo por grupos internacionales imparciales», ha llegado a 93.000 firmas como resultado por la reacción incrédula ante el altamente dudoso referéndum. Incluso Ron Paul expresó un extremo escepticismo sobre el resultado. Los medios de comunicación británicos, por su parte, está teniendo bastante diversión burlándose del vídeo viral sobre la actividad sospechosa del conteo de votos a través de Escocia, riéndose del hecho de que los únicos observadores internacionales que informan algo acerca de la forma en que se llevó a cabo el referéndum fueron los observadores rusos, y desestiman a los escoceses que piden recuentos y nuevos referendos llamándoles «amargados» y acusándolos de estar basándose ​​en «teorías conspirativas».

Pero, ¿son estos 93.000 (la mayoría) ciudadanos de Escocia, y los miles de usuarios de Facebook que exigen una investigación, solamente malos perdedores engañados?

Si nos fijamos en el sistema de votación británico en general, encontramos un casi brillante informe de 2008 del Consejo Europeo de control de los derechos humanos indicando que las reformas a las normas de votación por correo introducidas por los laboristas hicieron el fraude electoral en Gran Bretaña «infantilmente simple». El sistema de votación británico está ahora abierto al fraude y el sistema «hace que sea extremadamente fácil agregar nombres falsos a las listas de votantes», señaló el informe.

Pero para concluir específicamente que el referéndum escocés fue probablemente amañado hacia un voto por el «No» por la inteligencia «británica», tenemos que aportar pruebas suficientes de que las élites británicas tienen las «cualidades» de carácter necesario, el motivo y la historia operativa para emprender ese tipo de grave delito. También hay que proporcionar un motivo razonable para creer que las encuestas de opinión que el gobierno y los medios de comunicación británicos, que por lo general predijeron una mayoría al voto «No» en el período previo al referéndum, eran falsas, que la mayoría de los escoceses pretendían votar por el Sí, y que el fraude en la votación fue, por lo tanto, necesario. Lo más importante, debemos presentar un escenario plausible, respaldado por la evidencia, de que agentes británicos tuvieron la oportunidad de cometer el más antidemocrático de los crímenes.

El carácter y la historia operativa de la «élite».

Cámara de los lores.

Cuando nos referimos a la «élite británica» nos referimos a individuos de «nacionalidad» predominantemente inglesa, pero también escocesa, galesa e irlandesa, que sin embargo se abstienen de tales apodos nacionalistas y en lugar de eso se ven a sí mismos como la clase política y social imperante de lo que ellos llaman las «Islas Británicas». Como comisarios autoproclamados de esa entidad política, asumen la máxima autoridad sobre la totalidad de su masa de tierra (incluida Irlanda) y la población y, de hecho, tratan de ampliar su poder y riqueza a través de ellas, y de igual forma en la mayor parte del resto del mundo como les sea posible.

Por lo general son amorales, creyéndose estar por encima, tanto del Estado de derecho como de las convenciones ingenuas de la moralidad, suscritas por la mayoría de las personas «ordinarias». Tienen un auto-impuesto «deber» de «regir» el mundo y lo hacen con la crueldad característica del psicópata, aunque muchos de ellos pueden no ser psicópatas clínicos (es decir, genéticos) sino simplemente profundamente infectados desde muy jóvenes por la valores psicopáticos que definen su entorno familiar, social y político. Por lo tanto, no existe diferencia.

Los individuos de los que hablamos son los criminales de guerra que nos han traído:

  • la invasión fundamentalmente ilegal e inmoral de Irak en 2003, basada en una sarta de mentiras transparentes y dando como resultado la masacre de 1,5 millones de iraquíes;
  • el igualmente ilegal bombardeo por parte de la OTAN a Libia en 2011 que mató a más de 40.000 civiles libios, también basado en la mentira de que Gaddafi estaba «bombardeando a su propio pueblo»;
  • los actuales intentos para destruir la sociedad siria que han resultado en la muerte de al menos 200.000 civiles sirios, justificados, una vez más, en la mentira escandalosa de que Assad «gaseó a su propio pueblo».

Son los supervisores de la «austeridad» para las masas, quienes canalizaron miles de millones en fondos de los contribuyente para «rescatar» a grandes banqueros corruptos y que luego exigieron escandalosamente que el déficit causado por el saqueo de los banqueros debe ser cubierto por el pueblo, y que su insaciable codicia debe ser equilibrada por el sufrimiento de las masas en forma de reducción de la cobertura de asistencia social, de las pensiones y de los recortes en educación de tercer nivel.

Bullington. Cameron y Johnson.

Que esta élite británica no tenga a la democracia y la voluntad del pueblo en alta estima tampoco es ningún secreto. Para un ejemplo pertinente entre muchos, cuando el democráticamente elegido Primer Ministro de Irán, Mohammed Mossadegh, decidió retomar el control del petróleo iraní de la British Petroleum en 1953, la élite británica, a través de la inteligencia británica, se puso inmediatamente a trabajar: lo derrocaron e instalaron una serie de primeros ministros títeres educados bajo Occidente, la igualmente marioneta, Shah Mohammad Reza Pahlavi, quien uso la odiada policía secreta Savak para aterrorizar a la población iraní (con la ayuda de la CIA y el MI6) por los próximos 25 años.

Así que, si las élites británicas se prepararon para recorrer la mitad del mundo para proteger sus intereses petroleros organizando un golpe de Estado en Irán, para la instalación de un dictador, ¿cuál podemos presumir sería su actitud ante la amenaza de la pérdida del «petróleo» británico en su propio «patio trasero», es decir, en Escocia?

Oxford. MI5.

Como en el pasado.

La inserción de grandes cantidades de papeletas falsas en las elecciones nacionales y referendos, aparentemente, sucede muy regularmente. En mayo del año pasado, se incautaron decenas de miles de papeletas falsas durante las elecciones en Pakistán. Un camión cargado de 100.000 papeletas no oficiales fue detenido en Nigeria durante las elecciones presidenciales de 2011. Los investigadores encontraron posteriormente otro millón de papeletas falsas. En junio de este año, más camiones con papeletas falsas fueron detenidos durante las elecciones en Nigeria. En abril de este año, se realizaron 82 denuncias durante las elecciones presidenciales afganas, de las cuales algunas se relacionaban con: «cientos de urnas con contenido fraudulento, observadores electorales que fueron impedidos a hacer su trabajo, la interferencia en las encuestas por parte de funcionarios del gobierno y la falta de conocimiento por parte de los trabajadores de la comisión electoral».

La impresión masiva de papeletas falsas también se produjo en Ucrania en 2010. En mayo del año pasado, en las elecciones búlgaras, 350.000 papeletas falsas se incautaron de una imprenta perteneciente a un concejal. En marzo de este año, nos enteramos de que en Rumanía, el viceprimer ministro, Liviu Dragnea, defraudó un referéndum elevando el número de participación ciudadana a más del 60% de la población, el umbral necesario para que el voto sea válido. Él fue acusado de coordinar un sistema que implica a otras 74 personas, ejecutivos locales del partido y activistas, así como a los jefes de los centros de votación locales.

Jefes de la seguridad del Reino Unido.

«¡Oh, pero esos son países atrasados; nunca ocurriría aquí, en el mundo civilizado!» ¿Podemos estar tan seguros de eso? Después de una sorprendente victoria del candidato del Partido Laborista del Reino Unido en la circunscripción escocesa de Glenrothes en 2008 en las elecciones, el resultado fue impugnado por el candidato perdedor del Partido Nacional Escocés. Tras repetidos esfuerzos de acceder al registro de votación que detalla exactamente quién había votado por quién, el demandante fue informado que los mismos «habían desaparecido». Otros señalaron un muy sospechoso aumento de cuatro veces, registrado en el número de votos por correo para el distrito electoral.

Motivación.

Escocia es el mayor productor de petróleo de la Unión Europea, representando el 36 por ciento de la producción total de petróleo y gas natural de Europa en 2010. Mientras que las empresas privadas que se benefician de la riqueza petrolera de Escocia han minimizado consistentemente la extensión de los recursos de hidrocarburos que quedan en Escocia, el boletín de análisis de petróleo y gas del gobierno escocés de marzo de 2013 estimó que quedan unos 1,5 billones de libras en valor al por mayor de petróleo y gas en el Mar del Norte. Con los nuevos yacimientos de petróleo que son descubiertos regularmente, ésta es probablemente una cifra muy conservadora.

Petróleo y gas escocés.
Londres no podía permitirse el lujo de perder el control de enormes recursos de petróleo y gas en Escocia.

Mientras que Noruega, un país que descubrió y nacionalizó los hidrocarburos en su sector del Mar del Norte alrededor de la misma época que el Reino Unido, ha puesto 893 mil millones de dólares como reserva para tiempos difíciles (el fondo soberano más grande del mundo), la City de Londres ha estado despilfarrando la riqueza del petróleo y gas de Escocia:

Si el Reino Unido pierde esa única fuente de ingresos del petróleo, su economía restante estaría en [aún más] peligro [de lo que ya está].

La constitución de garantías de las reservas de petróleo por sí sola ofrece una enorme cantidad de músculo financiero del cual la ciudad de Londres de lo contrario carecería. En vista de lo mucho que el Reino Unido ha sufrido económicamente luego del desplome de 2008, está claro que la Corona no podría capear otro revés como la independencia de Escocia.

La ciudad de Londres es el mayor salón de apuestas del mundo.

Dragón inglés.Esta es una de las principales razones de la desilusión escocesa con el dominio británico. Los británicos apostarán con cualquier cosa a la vista, y con cualquier cosa a su alcance. Los escoceses se volvieron literalmente enfermos y cansados por el hecho de ser utilizados como una ficha en el siempre bullicioso casino de la Ciudad de Londres. El nivel de vida en Escocia nunca ha sido tan bajo en la actualidad y las personas –ricas y pobres– ahora saben que Londres ha tomado liberalmente a Escocia con el fin de apuntalar una ilusión de la supremacía británica que se disuelve en un día.

El futuro de Escocia está siendo robado, para que la City de Londres pueda mantener (i) la apariencia de solvencia, (ii) la continuidad de la habilidad de la banca, y (iii) una fuerte presencia comercial en todo el mundo.

Visto que la ciudad de Londres ha manejado su negocio como el casino más grande de todos los tiempos, ahora se ha quedado sin dinero fácil, activos disponibles y la liquidez necesaria para mantener las mesas de juego en funcionamiento. Esos banqueros británicos no tienen ni siquiera el oro en sus bóvedas que se ha depositado como garantía, o como seguridad de las distintas naciones a las cuales pertenece. Ese hecho profundamente perturbador en si mismo representa una enorme cantidad de deudas de juego que salieron mal del Reino Unido. Los habitantes de Escocia lo saben y no dejarán que sea despilfarrada su riqueza por la City, que debe ser un miembro de por vida de los jugadores anónimos.

Para echar sal en las heridas de Escocia, uno de estos jugadores unionistas empedernidos parece haber sido alertado sobre el voto amañado del «No», que utilizó para cometer tráfico de información privilegiada. Dejando de lado esta excepción elitista, las estadísticas de apuestas han sido históricamente un buen indicador de las tendencias en cuanto a en qué forma una elección o referéndum se desarollaría. De hecho, es bien sabido entre los apostadores que las apuestas a las cifras en las Elecciones Generales ofrecen mucho mejores predicciones que las encuestas de opinión. Los candidatos a las elecciones en sí, ven a los mercados de apuestas políticas como una guía en sus posibilidades de éxito electoral. Un número récord de personas en Escocia hizo apuestas en este referéndum y un total del 70 por ciento de las apuestas en Escocia fueron puestas al voto por el «Sí» a la independencia. Los escoceses «ponen su dinero donde está su boca» porque confiaban, por muy buenas razones, de una tendencia fuerte al Sí. Estos datos no son fáciles de desechar y es el indicador más fuerte de una gran mayoría de gente por el Sí.

Una notable excepción a esta tendencia fue Betfair, la mayor empresa de apuestas en línea en el Reino Unido y la más grande en el intercambio de apuestas en el mundo, que estaba tan segura de un «No» en el referéndum que pagó por las apuestas al No, dos días antes de la votación. Betfair, curiosamente, es propiedad de Andrew Negro, nieto del diputado conservador Sir Cyril Negro, y su Junta Directiva está dirigida por el conservador acérrimo Gerald Corbett, quien ha presidido algunas de las mayores corporaciones británicas e irlandesas, y supervisó la desastrosa privatización de los ferrocarriles del Reino Unido en la década de 1990, y es un alumno de la mismísima Boston Consulting Group, donde Benjamin Netanyahu y Mitt Romney fueron compañeros en la década de 1970. El pago anticipado de Betfair al No fue, por tanto, lo más probablemente, un intento del establishment británico para cebar al público hacia un voto al «No», principalmente a través de las encuestas de opinión fraudulentas (ver más abajo).

La amenaza de una Escocia independiente era también una amenaza directa para el resto del «Reino Unido» porque habría dado un ejemplo secesionista exitoso a Gales, Irlanda del Norte e incluso a Cornwall, y para los movimientos independentistas en todo el mundo, lo que podría poner en peligro la «seguridad» de la «Comunidad británica de Naciones», que no es más que un término eufemístico para el imperio informal de Gran Bretaña. Por lo tanto, una Escocia independiente predecía la eventual destrucción de todo aquello que los miembros del viejo club imperialista Inglés aprecian, tanto financiera e ideológicamente, siendo su ideología fundamentalmente elitista y racista, y sus finanzas, como regla general, pertenecientes a otros. En definitiva, una Escocia independiente era potencialmente (y es) absolutamente una amenaza seria para la «seguridad nacional» de estas personas. «La seguridad nacional», es decir, siempre y en todas partes, significan los intereses de la élite minoritaria.

Encuestas de opinión y la realidad sobre el terreno.

Como es habitual en el caso de una votación pública importante, se llevaron a cabo muchas encuestas de opinión en las semanas previas al referéndum. La mayoría de ellas fueron realizadas por organizaciones gubernamentales británicas como «YouGov» y los sospechosos habituales de la prensa de los medios británicos. Casi todas estas encuestas, desde el principio, tuvieron el voto del «No» a la cabeza, lo que contrasta fuertemente con la evidencia en las calles, medios de comunicación social y el antiguo sentido común. Además, cualquier persona que pone mucha fe en las encuestas públicas, obviamente, no sabe sobre la afición de la Inteligencia Británica por manipular los resultados de encuestas en línea, entre otras cosas.

Como hemos señalado anteriormente, la idea de que el pueblo escocés, tradicionalmente y intensamente independiente, habría votado en contra de la posibilidad de tener su propio país, su propio gobierno, el control de sus propios recursos y, en teoría, una mejora significativa en su nivel de vida, es tan profundamente contradictorio que perturba la mente. Incluso los resultados de los distritos del consejo que mostraron mayorías en favor de la independencia no tienen sentido. Antes de que alguien ponga problemillas sobre estas «generalizaciones», este punto de vista generalmente aceptado del pueblo escocés nació en las calles de Escocia, donde las mayores concentraciones en el último par de años han sido organizadas por el campamento del Sí.

Calton Hill.

Fans del Sí.

Twitter reveló que se habían producido 1,5 millones de tweets apoyando a la independencia desde el primer debate televisado del 5 de agosto, tres veces el número que apoyó la campaña del «No». ¿Esto simplemente quiere decir que el campamento del «No» no utilizó los medios de comunicación social tanto como el campamento del «Sí», o que tenían una preponderancia de votantes mayores que eran «naturalmente» desconfiados de la independencia? Ciertamente, los medios de comunicación británicos y el gobierno buscaron asustar a los pensionistas de Escocia con la creencia de que sus pensiones estarían en peligro en una Escocia independiente, pero esa afirmación fue refutada directamente por nada menos que el ministro británico del Estado de Pensiones, Steve Webb, quien afirmó que las pensiones de Escocia estarían seguras, independientemente del resultado.

Como veremos, como no se realizaron encuestas de boca de urna, nunca vamos a saber cómo los escoceses mayores, o cualquier otro grupo demográfico escocés, tenían previsto votar, pero lo que sí sabemos es que, en una Escocia independiente, no sólo los escoceses jubilados, sino también todos los escoceses, verían un aumento de sus niveles de vida en miles de formas.

Las expectativas eran altas, lo que hizo que Clackmannanshire, el primer concilio en anunciar sus resultados, apuntara a un fuerte voto al «Sí». Un periodista del Financial Times observando la escena del pre-referéndum dijo:

«Estábamos en una nueva finca privada en la ladera –un territorio no obvio–. Los resultados fueron asombrosos. No había necesidad de escuchar a escondidas: los gestos y sonrisas contaron su propia historia. La división fue de al menos 2 a 1 a favor de la independencia.

El condado Wee es visto como un microcosmos de Escocia.

Las señales estaban en todas partes, desde los cómodos suburbios hasta las tristes viviendas de protección oficial: Debo haber visto 300 carteles del Si contra sólo una pequeña pegatina «Vote No», colocada de forma anónima en una farola y medio tachada. Esto puede ser engañoso: las mayorías silenciosas no proclaman sus opiniones. Pero uno está empezando a pensar en que el silencio de los votantes del No, no es un signo de fortaleza.

Y sin embargo, se nos pide creer que esta comunidad votó 54% No y 46% Sí. A este respecto, Clackmannanshire realmente es un microcosmos de cómo el referéndum escocés resultó. Que el primer resultado del consejo tan descaradamente desafío el sentido común puede tener algo que ver con el hecho de que su oficial de cuenta –y Jefe Ejecutiva del Consejo de Clackmannanshire– Elaine McPherson, quien vive en Cheshire, Inglaterra, está implicada en negocios turbios con el socio de negocios de una sola vez, Sir Philip Green, famoso magnate británico y acérrimo sionista para el Imperio y la Austeridad.

Incluso los medios del establishment británico tuvieron que fingir sorpresa en la noche de la votación cuando varios distritos de Escocia que se suponía eran seguros para el voto por el «Sí» fueron llamados hacia el campamento del voto por el «No». Para tener una idea de qué tan contra-intuitivos fueron los resultados, considere este análisis post-votación de un informe de Telegraph UK:

«A las 1.30 de la mañana la primera de las 32 autoridades locales de Escocia anunciaron su resultado y establecieron el tono para la noche anunciando una sorpresiva mayoría para el voto por el «No» en una zona donde los separatistas habían predicho una victoria [...]».

los nacionalistas recibieron otra sorpresa desagradable cuando las islas occidentales, que están representadas por los políticos del SNP en Westminster y Holyrood, votaron por el No.

Los separatistas luego perdieron en otras dos zonas que consideraban aseguradas, Inverclyde y Renfrewshire, esta ultima provocando un shock particular. Después de perder en las seis primeras áreas del consejo, una victoria del Sí parecía ser una remota perspectiva.

Un poco antes de las 4 de la mañana los nacionalistas ganaron en Dundee, de la cual se dice que es la ciudad más pro-independentista en Escocia, por un margen de 57 por ciento al 43 por ciento [...].

Los nacionalistas habían cifrado sus esperanzas de victoria en la movilización de la clase trabajadora escocesa, especialmente en Dundee y Glasgow, realizando campañas enormes para alentar la inscripción de votantes. Pero la participación en las dos ciudades, sólo el 79 y el 75 por ciento respectivamente, fue mucho más bajo que el promedio nacional de alrededor del 85 por ciento [...].

Los separatistas fueron aplastados en Stirling –una banca en poder del SNP en el Parlamento de Escocia– por un 60 por ciento contra un 40 por ciento [...].

Luego fue Falkirk quien rechazó la independencia por un margen del 53 por ciento contra un 47 por ciento, a pesar de tener a los Miembros del Parlamento Escoses del SNP y de ser la base de Dennis Canavan, el presidente oficial del voto por el Sí en Escocia.

En otro resultado desastroso para los nacionalistas, Angus rechazó la independencia por un 56 por ciento contra un 44 por ciento a pesar de tener un diputado SNP y Miembro del Parlamento Escoses [...]».

«Aberdeen –otra ciudad dominada por el SNP en Holyrood– también rechazó la separación por un 59 por ciento contra un 41 por ciento. [...]».

Los nacionalistas sufrieron otro revés importante después de perder en Perth y en Kinross por un 60 por ciento contra un 40 por ciento, aun cuando estaban representados por un diputado SNP y en Holyrood por dos de los ministros más veteranos del Sr. Salmond, John Swinney y Roseanna Cunningham [...]».

La noche había comenzado con una nota optimista para la campaña Juntos es Mejor cuando una encuesta de YouGov en The Guardian mostraba un ocho por ciento de ventaja –el 54 por ciento contra el 46 por ciento– que fue publicada a las 22:30 horas.

Cerca de la misma hora, Liam Fox, el ex secretario de Defensa, predijo que la votación estaría divida entre un 55 contra un 45 por ciento en favor de que Escocia se mantenga unida al resto del Reino Unido. Esto coincide con las predicciones de Downing Street».

Incluso la propia circunscripción del Primer Ministro de Escocia, Alex Salmond, de Aberdeenshire East, donde fue elegido para el Parlamento de Escocia en 2011 como líder del Partido Nacional Escocés (SNP), produjo un voto por el «No».

Curiosamente, el Liam Fox mencionado anteriormente es el Liam Fox que fue obligado a dimitir después de ser expuesto como una herramienta del Mossad de intrigas en el interior del gabinete británico.

Así que, para decirlo sin rodeos, la idea de que un número considerable de votantes del SNP y otros nacionalistas escoceses pudiesen haber votado en contra de la independencia es similar a sugerir que los partidarios del principal partido unionista de Irlanda del Norte (y el resto de los unionistas de Irlanda del Norte) votarían por una Irlanda unida, separada de su amado Reino Unido en un referéndum sobre esta cuestión. En pocas palabras, es tan improbable como para forzar su credibilidad.

Carrera del Sí.

¿Qué? ¿No hubo encuestas a pie de urna?.

Las encuestas a pie de urna son encuestas realizadas en los colegios electorales, en las que se pregunta aleatoriamente a los votantes a quién votaron. Cualquiera que haya observado elecciones del Reino Unido sabe que los resultados de las encuestas a pie de urna son las primeras cosas que se anuncian en las noticias de la noche después de que los colegios electorales cierran a las 22:00. Excepto que, al cierre del referéndum escocés, esto no sucedió –no hubo encuestas a pie de urna–. Como James Ball explicó el día anterior del recuento:

Las encuestas a pie de urna son la mejor fuente de datos relacionados con la votación que podemos tener en nuestras manos. Están recogidos por un gran número de encuestadores posicionados a la salida de los lugares de votación, que preguntan a decenas de miles de personas cómo votaron.

Las campañas están muy familiarizadas con el argumento en contra de las encuestas a pìe de urna que no les gustan. Las encuestas a pie de urna para las elecciones generales de 2010 fueron muy precisas con respecto a los resultados finales, pero no estuvieron de acuerdo con las encuestas preelectorales.

Obviamente, en el contexto de unas elecciones fraudulentas, las encuestas a pie de urna genuinas habrían causado un problema grave cuando difiríesen enormemente de, tanto las encuestas de opinión previas al referéndum como del resultado «oficial», y tratar de manipular las encuestas a pie de urna tal vez sería ya un esfuerzo muy extenso. Así que se les pidió a los principales medios de comunicación, como la BBC, que rompieran con la tradición y que se abstuvieran de llevar a cabo encuestas a pie de urna. Con esta característica de votación convencional fuera del camino, vamos a ver cómo se realizó la votación.

Múltiples irregularidades en la votación.

Desde la votación, a los escoceses se les ha dicho que la Ley de Referéndum de Escocia del 2013 no permite un recuento nacional y que sólo los recuentos locales están permitidos, si es que las autoridades se han cerciorado que existen «preocupaciones sobre la integridad del proceso» en los consejos individuales. María Pitcaithly OBE (es decir, una adjudicataria por el gobierno de Westminster de la «Excelentísima Orden del Imperio Británico») es el Jefa de conteo oficial (CCO) y Coordinadora del Consejo de Administración Electoral para Escocia. En respuesta a las decenas de miles de escoceses clamando por las irregularidades sobre el referéndum, anunció el lunes 22 de septiembre que ella está:

«Satisfecha de que todos los conteos de toda Escocia se realizaron correctamente y fueron examinados por miles de personas que representan tanto a las campañas del Sí por Escocia y el Mejor Juntos, así como observadores electorales internacionales, medios de comunicación y la policía. Ninguna de estas personas levantó cualquier queja durante la verificación, el conteo y las etapas de adjudicación».

...a excepción de los observadores electorales acreditados y con experiencia rusos quienes informaron inmediatamente que el referéndum tenía «graves deficiencias» y «no cumplió las normas internacionales». Pero son rusos, por lo que no cuentan. Además, tal vez la señora Pitcaithly no es consciente del alarmante número de informes de los voluntarios, tanto en centros de votación como en centros de conteo, que han planteado serias preocupaciones sobre varios aspectos del proceso de votación.

Los votantes elegibles (personas de cualquier nacionalidad residentes en Escocia) no tenían que presentar una identificación en las mesas electorales. Ellos simplemente dieron su nombre, que se compara con un registro electoral de los votantes elegibles. A cambio recibieron su papeleta de votación, un pequeño papel blanco con la pregunta y dos casillas de verificación:

Papeleta referéndum independencia Escocia anverso.

Muchos votantes reportaron no haber visto nada en el reverso de su papeleta de votación; no se incluyó un número de identificación único. La Ley del referéndum escocés de 2013 establece claramente que un número de identificación debería haber sido incluido en el reverso de cada papeleta individual:

Papeleta referéndum independencia Escocia reverso.

El número único de identificación en la parte posterior de las papeletas, muy probablemente un código de barras, se suponía que iba a ser utilizado para el recuento del número total de las papeletas emitidas durante el día. Este número se calcula restando el número de la última papeleta de votación todavía en el libro al final del día de la votación desde el número en la primera papeleta dada en la mañana. El resultado se escribe en una hoja que luego se graba en las urnas, que se envía a la sede de recuento designado para cada distrito.

Además, por ley, la parte frontal de cada papeleta debe incluir una «marca oficial». Esta marca oficial forma parte del diseño de papeleta que el CCO (la mencionada María Pitcaithly, OBE) proporciona a los contadores oficiales, y que debe mantenerse en secreto para evitar la duplicación fraudulenta de papeletas. Lo que esto significa es que las papeletas de votación, su diseño, y, al parecer, en algunos casos, la falta de número único de identificación en la parte posterior, era el trabajo de la oficina de la CCO. Para que alguien pueda imprimir sus propias papeletas, sin embargo, todo lo que se necesitaba era el acceso al documento de diseño de la papeleta de votación.

De acuerdo con las directrices oficiales para los agentes de conteo voluntario («empadronadores») en el lugar de contabilización local de East Renfrewshire, si el número de votos emitidos, según consta en la hoja adjunta a una urna, no coincidía con el número contado en el lugar de conteo, la discrepancia sencillamente fue anotada y se autorizó a que esos votos procedieran a la separación entre Sí y No, y (suponemos) que sean incluidos en el recuento final:

Si los números no coinciden, se pedirá a los empadronadores que recuenten las papeletas de votación. En caso de que el número total de documentos contabilizados coincida con el total en la hoja principal, los documentos serán removidos de la mesa, colocados en la caja y trasladados a una zona de almacenamiento.

En caso de que el número de nuevo no coincida con el número en el registro maestro, pero sí coincida con el número dado por los encuestadores en el primer conteo, los papeles serán removidos de la mesa, se colocarán en la caja, y se trasladarán a un área de almacenamiento.

En caso de que el número de nuevo no coincida con el número en la hoja de verificación maestra y sea diferente al número contado en la primera ocasión, se les pedirá a los empadronadores que cuenten de nuevo. Esto continuará hasta que los empadronadores cuenten el mismo número dos veces. Una vez que se haya alcanzado el mismo número en 2 ocasiones, los documentos serán retirados, colocados en la caja, y se trasladarán a un área de almacenamiento.

Otro aspecto un tanto preocupante de estos procedimientos (desde un punto de vista antifraude) es que cuando las urnas llegaron al lugar de conteo en Renfrewshire, estas eran meramente contadas y luego se las colocaba en un «área de almacenamiento», mientras que los voluntarios se tomaban un descanso. Las cajas fueron luego recuperadas de la zona de almacenamiento y la separación entre el «Sí» y «No» comenzó. Como lo nota la emisión de Sky News sobre «votos al Sí en la mesa de los votos al No», es posible que, como se ha sugerido, se trataba de votos que habían sido contabilizados inicialmente, agrupados en montones de 100, y luego regresaron a las cajas, como se mencionó anteriormente, para luego separarse entre «Sí» y «No».

Un relato muy interesante desde el interior de la sede de conteo en Renfrewshire fue proporcionado por un empadronador, Jim Daly:

«Me gustaría ofrecer la siguiente observación.

Yo era un empadronador de conteo en el referéndum en nombre del Consejo de Renfrewshire. El Escrutador era David Martin, Director Ejecutivo del Consejo de Renfrewshire.

El recuento de votos se terminó a las 2.30. Lo que ocurrió posteriormente parecía ser un misterio para mí.

El Sr. Martin y sus ayudantes en trajes parecían estar agitados. Esto consistía en mirar fijamente a ordenadores portátiles frente a los que fueron los responsables de cotejar los resultados y, obviamente, estaba intercambiando palabras fuertes.

A medida que el tiempo pasaba, el Sr. Martin se paseaba por la sala con cierto nerviosismo.

Luego hubo más reuniones, el final de un pasillo, fuera de la vista de todos.

Allí estaba una señora con un ordenador portátil que, al parecer, era responsable de recoger todos los votos, pero algo no iba bien.

Ella fue retirada de la vista del público por uno de los ayudantes del señor Martin, sólo para regresar y desconectar su ordenador portátil y dejar el pasillo con éste bajo el brazo.

El Sr. Martin todavía se paseaba aparentemente incómodo, hablando con los que parecían ser ayudantes.

A medida que transcurría el tiempo desde las 2:30 horas hasta la hora de la declaración (4.52), había señales visibles de que los responsables no estaban contentos con algo.

Durante este proceso hubo observadores que miraban todo lo que los empadronadores estaban haciendo, pero no lo que se estaban llevando a cabo con esos datos grabados [números] en los ordenadores portátiles.

Desde las 2.30 hasta las 4.52, la razón que dieron del por qué no había aun una declaración fue [que estábamos] esper[ando] por un espacio en la TV...

El transporte de las urnas a los lugares de conteo.

En cuestión de horas la policía de Glasgow recibió diez informes de personas a quienes les dijeron en los colegios electorales de toda la ciudad que no podían votar porque «alguien del mismo nombre ya había votado». También se supo que las tarjetas de votación se emitieron a menores de edad por debajo del límite legal de 16, las papeletas se estaban vendiendo en e-Bay, y las urnas no fueron recogidas en condiciones de seguridad. Testigos oculares en los lugares de recuento informaron que llegaron algunos individuos, sin compañía, con las cajas de papeletas en los maleteros de sus coches.

Manuscrito.

Uno de los firmantes de la declaración anterior, un agente electoral en una mesa electoral, dio más antecedentes sobre lo que presenció:

«Anoche interpelamos al funcionario responsable en relación con el transporte de las urnas en los coches tripulados por una sola persona. Nuestra urna no fue un problema, ya que fue directamente de la sala a la furgoneta con los chicos para llevarla al conteo. Tuvieron que esperar hasta que tres coches personales llegaran con cajas de otras áreas. Estas cajas fueron conducidas en coches particulares por sus dueños. Estas personas eran los que también tenían acceso a bridas y etiquetas de repuesto. No estamos insinuando que cualquiera de estas tres personas hubiese manipulado las cajas pero si éste es el sistema usado en todo el país, tenemos un gran problema. Cuando se les preguntó cuáles eran las reglas, el presidente respondió:

«Yo no tengo ese nivel de información. Usted tendrá que esperar hasta mañana. No importa ahora de todos modos. Ya es demasiado tarde».

Naturalmente nos sorprendió su actitud y su falta de comprensión del proceso legal. Escribimos un comunicado. Disculpas, estaba oscuro. Ella también hizo algunas correcciones. Fui testigo de los tres vehículos, pero nuestro grupo sólo presencio dos. Por lo tanto, sólo nos referimos a dos. El proceso fue el mismo para el tercero. La oí preguntar a la mujer en el vehículo,

¿Estás sola?

A lo cual la persona respondió:

No, alguien me estaba acompañando, pero se ha ido ahora.

La vimos llegar sin escolta. Al segundo conductor no se le hizo la pregunta, a pesar de también estar solo. ¿Por qué preguntar a no ser que no sea el protocolo? Alguien está mintiendo o no está haciendo las cosas correctamente. No estoy contento para nada. No son uvas agrias. Tan sólo hechos. Nos hicieron sentir enfermos anoche».

Paul Birrell de Uphall, West Lothian, dio este informe desde su centro de votación local:

«Me pidieron oficialmente asistir a una de mis estaciones locales como representante del Sí. Yo estuve allí durante todo el día y la noche. Las cosas que vi eran criminales.

[...] Al final de la noche fui testigo de que las cajas fueron selladas (un pedazo de cinta con un número de serie en la ranura de la fijación). Un conductor del Consejo de West Lothian llegó por su cuenta en una furgoneta.

Cuando le pregunté donde estaban los guardias, me miró como si él no tuviera ni idea de lo que le estaba hablando. Le expliqué de qué se trataba, lo que hizo que él y algunos de los miembros se burlaran y comenzaran a hacer chistes absurdos en la línea de... «¿Qué crees que va a suceder?» [...], básicamente, tratando de humillarme, así que me eché atrás.

Según pude entender, el conductor estaba solo y nadie revisó su furgoneta, ¡¡¡ni hubo ningún tipo de medidas de seguridad para asegurarse de que no pudiera tomar un desvío o reunirse con alguien más para cambiar las urnas!!! Pippa Plevin y otro representante también presenciaron esto».

¿Urnas seguras?.

En muchas imágenes de las urnas y de acuerdo a los informes de muchos funcionarios de casilla, las urnas fueron selladas con bridas.

Urna con bridas.
Bridas para cables del tipo usado para el sellado de las urnas.

Se suponía que estas bridas debían de tener un número de identificación en ellas. Esto era presumiblemente otro nivel de seguridad para evitar que las cajas se abrieran o fueran reemplazadas por completo. Una vez que llegaron las cajas selladas al lugar de conteo, la caja debería haber sido revisada no sólo en cuanto a medidas de seguridad, sino que los números de las mismas también deberían haber sido cotejados con el número registrado en la hoja de los números que acompañó a la caja. Sin embargo, hay muchos informes de los secretarios de votación a los cuales se les fue dicho que no registraran estos números de las bridas, en un caso al menos, ya que, «había muy poca posibilidad de revisarlas en el recuento».

Informe urnas bridas.

La persona que reportó esto estaba comprensiblemente escéptica sobre esta razón oficial de no grabar los números, ya que, como él señala, ¿qué tan difícil es correlacionar el número de la brida de cables en la salida con el número al llegar al lugar del conteo? Después de todo, el número registrado de las papeletas emitidas era, en teoría, comprobado con el número en la casilla de llegada. Lo que esto significa es que, en teoría, las cajas selladas podrían haber sido abiertas en el camino a la sede de conteo y el contenido podría haber sido manipulado, o, la caja entera podría haber sido sustituida, con nuevas bridas (y nuevo contenido, por supuesto) sin levantar muchas sospechas.

Votos Postales.

La primera cosa que usted necesita saber sobre el voto por correo es que cualquier persona puede enviar su voto por correo, incluso los que viven a 5 minutos de un centro de votación. El gobierno laborista del criminal de guerra internacional, Tony Blair, cambió las leyes que rigen el voto por correo en el 2000. Según un informe del 2008 del Consejo de Europa:

«El requisito de una firma y una fecha de nacimiento en la declaración de seguridad y aplicación del voto postal no hace nada para evitar el fraude electoral por medio de anotaciones falsas en el censo de votantes. Todo votante potencial lo que tiene que hacer es no perder de vista, y hacer coincidir, las firmas falsas y fechas de nacimiento de los dos formularios con el fin de capturar con éxito una votación en el nombre de un personaje ficticio».

«Es reconocido que sería necesario un grado considerable de premeditación y organización en nombre de un partido o candidato para cambiar el resultado de una elección a su favor por medio de anotaciones falsas en las listas de votantes. Sin embargo, esta vulnerabilidad, y por lo tanto la oportunidad, en gran medida existe. Igualmente preocupante, el fraude electoral cometido de esta manera es muy difícil de detectar».

Los problemas con el sistema se destacaron por un caso judicial relacionado al fraude electoral en dos salas en Birmingham en las elecciones locales de 2004. La sentencia dijo que la evidencia ante el tribunal «deshonraría a una república bananera».

A pesar de este informe, no se hizo nada para corregir las fallas en el sistema. En marzo de 2014, el juez Richard Marvey, que preside el fraude electoral, dijo que el voto por correo es «muy abierto al fraude» y debe ser desechado en su forma actual y que el fraude electoral era ahora una «probabilidad» en algunas partes de Gran Bretaña debido a la extensión del voto por correo. Si bien este tipo de voto por correo «bajo demanda» había sido justificado por el gobierno de Blair como una manera de impulsar la participación, había dejado de ser así y, en su lugar, exponía al sistema electoral de Gran Bretaña al fraude a una «escala industrial».

Él le dijo al programa «File on 4» de Radio 4 que en un caso el año pasado, había encontrado 14 maneras diferentes en las que el voto por correo pudo ser manipulado.

Casi 790.000 votos por correo se incluyen en el recuento del referéndum escocés. Éste fue el mayor número de votos postales jamás registrados para una elección o referéndum en el Reino Unido. ¿Cuántos de ellos eran genuinos?

El líder del Partido Conservador Escocés y Unionista, Ruth Davidson, hizo algunas declaraciones muy alarmantes en la noche de voto con respecto a los votos por correo:

«El 18% de los votos va a salir del conteo de los votos por correo y hemos [la campaña «Better Together»] tenido gente en cada apertura de las muestras en las últimas semanas [...] hemos estado muy animados por los resultados de eso [...] a partir de los votos por correo que fueron emitidos, nuestro lado habría tenido una ventaja [...] había gente en la sala en donde esas urnas eran controladas a medida que eran abiertas y ellos han estado tomando datos y los informes han sido positivos para nosotros».

Esto contraviene directamente las normas de procedimiento establecidas por la Comisión Electoral de Escocia, que establecía que los votos postales no podían abrirse hasta que se añadieran a los sitios en los colegios electorales donde estaban las papeletas el jueves 18 de septiembre.

Todo lo que estaba permitido antes de eso era «abrir el sobre «B» de recubrimiento «B» y retirar la declaración de voto por correo y el sobre de papel de votación «A», a continuación, comprobar que el número de la cuenta de votos por correo en el sobre «B» coincida con el número de votos en el sobre de papel «A»» [véase «Fase 3», página 33, La Guía del referéndum para la independencia escocesa para oficiales de conteo].

La mayoría de los votos por correo fueron devueltos una semana antes del referéndum, lo que proporcionó a privilegiados como Davidson un acceso muy abierto a datos de encuestas fiables, algo que ella admitió con franqueza en la noche del referéndum, y algo que la policía está investigando ahora:

https://youtu.be/By3QbFe698c

La pregunta sigue siendo, sin embargo, ¿cuántos de los casi 790.000 votos por correo tuvo que abrir la «gente» de la campaña «Better Together» para obtener la impresión de que su lado «tenía ventaja»?

Aún más inquietantes son las afirmaciones de que los votos postales primero estaban siendo enviados a Inglaterra para ser «escaneados» y que «su firma sea comprobada» antes de que fueran devueltos a la circunscripción electoral correspondiente en Escocia:

Informe voto postal.
¿Los votos por correo fueron llevados a Inglaterra por alguna razón desconocida?

Esto es altamente inusual. Los 790.000 votos por correo no deberían haber sido enviados a Inglaterra por ninguna razón. La lista de los residentes de Escocia que se utiliza para la comprobación cruzada con los votos por correo está disponible en la Oficina del Registro General de Escocia. Creemos que los funcionarios del consejo de Escocia son capaces de comparar dos firmas para asegurarse de que son las mismas. El hecho es que los votos por correo debían haber llegado directamente al consejo local correspondiente para su procesamiento y deberían haber sido abiertos sólo después de que las encuestas se hubiesen cerrado el día 18. Aunque el hecho de que Dawson haya accedido a los votos postales con semanas de anticipación es claramente ilegal, esto probablemente no afectó directamente el resultado. El presunto envío de las papeletas a Inglaterra, por el contrario, era una excelente oportunidad para que el MI5 las interceptara en una de sus áreas específicas dentro de los centros de distribución del Royal Mail, y las abriera, luego volviera a colocar papeletas con votos negativos, volviera a sellarlos y enviarlos de vuelta a Escocia. Alternativamente, esto explicaría por qué Ruth Davidson y su calaña estaban «increíblemente alentados» por lo que vieron en su «muestreo» –¡casi cada voto por correo que se abrió fue un «No»!–.

Ya hemos establecido que la élite británica y sus servicios de inteligencia tienen tanto los rasgos de carácter necesarios, como la historia operativa y la motivación suficiente para ver la idea de una Escocia independiente con extremo prejuicio y tomar medidas para asegurarse de que nunca se concrete. Hemos demostrado también por qué hay razones para no creer en la idea de que la mayoría de los escoceses tenían previsto votar en contra de la independencia y mantenerse dentro de una «unión» dominada por una élite inglesa.

La siguiente pieza del rompecabezas necesaria para completar el cuadro es la «oportunidad». ¿Acaso el MI5 tiene la oportunidad de manipular el referéndum escocés y salirse con la suya?

Cómo ellos (probablemente) lo hicieron.

Escocia se divide en 32 áreas del consejo de distintos tamaños y densidad de población. En cada área del consejo había múltiples mesas electorales para los votantes. En Glasgow, por ejemplo, hubo 200 de esos centros de votación. A todos los residentes en Escocia que se inscribieron para votar se les envió una tarjeta de votación en la que se especificaba el lugar de votación donde ellos debían votar. Al menos una semana antes del día de la votación, se supo que el 97% de los escoceses elegibles se había inscrito para votar en el referéndum. Dado que la distribución de las mesas electorales se estableció con varios meses de antelación, la información precisa sobre el número de adultos que viven en cualquier distrito de código postal que se dio fue fácil de obtener, ya que era el acceso a la información sobre el número total de votos que sería posible emitir en cada lugar de votación (con un poco de matemáticas).

Las urnas de cada mesa de votación tenían un nombre y número de identificación adheridas que definía el número de mesas de votación y la caja. Dependiendo de la cantidad de cajas en un colegio electoral, estos identificadores eran alfanuméricos o simplemente estaban numeradas «caja 1», «caja 2», etc. Cada área del consejo tenia una «sede de conteo», a donde era llevadas las urnas para la apertura y el conteo. En las áreas pequeñas de consejo, los lugares de recuento eran pequeños salones comunales; en las principales áreas metropolitanas, los lugares de recuento eran mucho más grandes. En Glasgow, por ejemplo, el lugar de conteo fue el grandioso Emirates Arena:

Sala grande recuento.

Las urnas fueron enviadas a los centros de votación a través de Escocia en los días anteriores a la votación. Se utilizaron varios tipos diferentes de cajas. Había cajas de plástico altas negras, cajas de plástico azules más anchas, cajas verdes, y algunas otras variaciones de las citadas. Todas eran opacas y las papeletas de votación no eran visibles en el interior. Las únicas cajas transparentes utilizadas fueron para la recolección y el depósito de votos por correo (bueno, algunas de ellas). La mayoría de estas cajas parecen haber sido selladas con bridas después de la votación que se cerró a las 22.00 h. el día de la votación, aunque algunas tenían sellos tradicionales sobre ellas, mientras que otras fueron selladas con cinta roja.

Urnas. 1.

Urnas. 2.

Urnas. 3.

Urnas. 4.

Las cajas parecen haber sido llevadas de los centros de votación a los lugares de recuento por una variedad de medios. Algunas fueron llevadas por furgonetas de correo, otras fueron llevadas en autobuses alquilados, e incluso otras –como se mencionó anteriormente– fueron llevadas en vehículos de privados. En resumen, parece que no se utilizó un conjunto uniforme de materiales, ni se siguió un código de conducta uniforme, ya sea en todo el país o incluso dentro de la misma área de consejo.

Si tomamos el centro de conteo de Glasgow como un ejemplo, varios cientos de urnas de 200 colegios electorales habrían llegado al centro de conteo en el Emirates Arena en una variedad de diferentes vehículos de transporte, en algún momento poco después de las 10 de la noche cuando los colegios electorales fueron cerrados. Tal vez podamos establecer una ventana para la llegada de estas cajas de entre las 22:00 y 23:00 hs.

Si alguien quería amañar el resultado del referéndum, había dos maneras bastante sencillas y seguras de hacerlo. La primera habría sido la de cambiar un determinado número de urnas reales por cajas ya preparadas (y tirando fuertemente al «No») en algún punto en la trayectoria de la salida de las cajas de los centros de votación y su llegada a la sede(s) de conteo. Recordemos lo que dijeron los observadores rusos: los procedimientos en el centro de conteo de Edinburgo para verificar de donde venían las urnas eran tan laxos que eran incapaces de decir qué cajas venían de un colegio electoral y cuales de otro. Aquí está una imagen de las dos entradas principales en el Emirates Arena en Glasgow.

Emirates arena. Entradas delantera y trasera.

A medida que llegaban los varios cientos de cajas en un corto período de tiempo, los voluntarios estaban presentes para recibir las cajas y las llevaban adentro para ser contadas. Es importante señalar que pocos, si es que alguno, de los cientos de personas que participaron en la principal operación logística de transportar, recibir y contar los votos en un lugar importante, como en Glasgow, se habrían conocido el uno al otro. La oportunidad de que cajas ya preparadas hayan sido cambiadas antes de su llegada a la sede de conteo, o incluso de que hayan sido cambiadas en su llegada por un «receptor», es evidente. Es igualmente probable, o quizás más aún, que la conmutación de las urnas se haya producido en el camino desde el centro de votación a la sede de conteo. Recordemos de nuevo los informes sobre la variedad de modos de transporte muy diferentes que se utilizaron para entregar las urnas –desde el correo, a personas que llegaron solas en automóviles, y otras personas que utilizaron autobuses regulares– y el hecho de que no existía una «seguridad» para acompañarlos.

La segunda, que no excluye a la primera, forma de manipular el voto por el «No», habría sido el registro de un gran número de nombres de votantes y direcciones falsos y el envío de cientos de miles de votos negativos por voto postal.

Con una cuidadosa planificación (incluyendo el acceso al documento utilizado para imprimir las papeletas; a las urnas de votación –muchas empresas las producen–; al registro electoral de Escocia; y a los verdaderos resultados de las encuestas que muestran de qué manera los escoceses realmente planeaban votar –sugerimos, más o menos, un 70% al «Sí»–) un equipo de agentes de inteligencia bajo las órdenes de los jefes de inteligencia británicos, con una seria inversión en mantener a Escocia como británica, podría haber llevado a cabo esta operación. La clave para ello es que el fraude habría sido completado antes de que las urnas llegaran a los lugares de recuento para que, a partir de entonces, todo pareciera normal y el «resultado oficial» se pudiera confirmar.

Las advertencias de Jim & Margot.

Alex Salmond en un acto público.

A lo largo de la campaña, los oligarcas británicos amenazaron con una asedio bancario si Escocia votaba al Sí (una amenaza que ellos respaldaron con la fuga de capitales escoceses por una suma de 17 mil millones de libras. Los jefes de la City de Londres predijeron consecuencias nefastas para los negocios de Escocia en el caso de un resultado por el Sí, y filtraciones de los servicios de seguridad advirtieron de una «desintegración social». Las voces públicas solitarias en Escocia que atacaron a la fuente de este alarmismo fueron un equipo de marido y mujer, Jim Sillars y Margo MacDonald. Un ex líder adjunto del SNP y activista de toda la vida por la independencia de Escocia, Sillars los acusó de «subvertir el proceso democrático de Escocia» y llamaron a la nacionalización del gigante petrolero BP después de la independencia:

«Este referéndum es sobre el poder, y cuando lleguemos a una mayoría del «Sí» vamos a usar ese poder para un día de ajuste de cuentas con BP y los bancos. Los jefes de estas empresas son hombre ricos, en connivencia con un rico Inglés, el Primer Ministro Tory, para mantener a Escocia pobre y más pobre a través de mentiras y distorsiones.

El poder que tienen ahora de subvertir nuestra democracia llegará a su fin con un «Sí». BP, en una Escocia independiente, tendrá que aprender el significado de la nacionalización, en parte o en su totalidad, como ha ocurrido en otros países en los que no han sido tan suaves como nos hemos visto obligados a ser.

En cuanto a los banqueros: sus días de casino, rescatados por la socialización de sus pasivos mientras que bailan el vals con los beneficios, se terminarán. Vamos a ser los dueños de los campos de petróleo, no BP o cualquier otra de las Grandes Ligas. ¿Qué tipo de personas piensan estas empresas que somos? Ellos lo descubrirán».

Estadio.Sea o no que este tipo de movimientos populistas hayan sucedido, está claro que Escocia potencialmente podría haber avanzado en esa dirección. Junto con Margo MacDonald, quien falleció a principios de este año, advirtieron acerca de las actividades de los servicios de seguridad británicos en Escocia y su papel en subvertir el movimiento de independencia de Escocia.

¿Recuerdan las filtraciones de información de Snowden sobre los documentos GCHQ británicos que detallan esfuerzos de guerra cibernética para «infiltrarse en los foros de Internet para «denegar, deteriorar, interrumpir, y engañar a» reputaciones y grupos políticos? Condenando a «CyberNats» (personas haciéndose pasar por nacionalistas escoceses en línea, donde enviarían comentarios abusivos, descarrilarían discusiones, confundirían cuestiones, y en general, causarían caos), Sillars advirtió hace varios meses de una campaña de «trucos sucios» por el MI5 en el referéndum. Lejos de ser «excesivamente paranoico», Sillars dijo lo que dijo porque él ha visto todo esto sucediendo anteriormente: durante la votación 1979 para el voto fallido de la Scottish Devolución, incluso la CIA (a través del cónsul de Estados Unidos en Edimburgo) se subió a bordo para descarrilarla:

«Eso fue por causa de una asamblea débil. ¿Crees que no van a estar más comprometidos ahora que la independencia está en la agenda? Sé que un chico del MI5 llegó a Glasgow. Yo no le diré cómo o por qué lo sé. Sé cuando llegó.

¿Son tan ingenuos, que nunca piensan que tal vez el MI5 y la Rama Especial están tomando un papel en esta campaña? Como su función es la protección del Estado británico, no estarían haciendo su trabajo si no lo estuviesen haciendo.

Hubo, y probablemente todavía existe, una sección en el MI5 que se encargaba del movimiento nacional de Escocia, dirigida por Stella Rimington, quien se convirtió en Directora General en 1992, y es ahora Dame Stella».

Y ese es el punto principal. Es difícil pensar en una «amenaza» más directa o inflamatoria a los fundamentos mismos de la élite dirigente británica que la ruptura del Reino Unido y la pérdida (para ellos) de sus recursos y el «capital humano». Como Jim Sillars señaló, su función es la protección de sus intereses en la forma de un Reino Unido firmemente bajo su control. Sería, por tanto, no sólo una negligencia extrema de su deber el dejar de hacer fracasar la independencia de Escocia, lo que también habría sido ignorar imprudentemente sus propios intereses personales. En el mundo real, por lo tanto, muy lejos de la propaganda de «libertad y democracia» de los políticos ingleses, es inevitable la conclusión de que algunos elementos de la inteligencia británica amañaron el referéndum escocés.

2014 fue elegido como el año del referéndum porque es el 700 aniversario de la Batalla de Bannockburn en 1314, cuando el ejército Inglés fue derrotado por Roberto el Bruce, rey de los escoceses. Entonces, como ahora, la batalla más difícil fue llegar a los nobles escoceses que estaban bajo la corona Inglesa. En ausencia de un William Wallace que logre hacer esto hoy, y la oposición de toda la gama de un Estado británico tecnológicamente superior y moralmente degenerado, los escoceses deben confiar en su ingenio para ver a través de este robo a plena luz del día de su derecho a la autodeterminación.


Joe Quinn.Joe Quinn (Profile).

Joe Quinn es coautor del libro El 11-S: la verdad definitiva (con Laura Knight-Jadczyk, 2006) y Manufactured Terror: The Boston Marathon Bombings, Sandy Hook, Aurora Shooting and Other False Flag Terror Attacks («Terror fabricado: los atentados de la Maratón de Boston, Sandy Hook, el tiroteo de Aurora y otros ataques terroristas de falsa bandera», con Niall Bradley, 2014). También es el anfitrión de The Sott Report Videos y coanfitrión del programa de radio «Behind the Headlines» en el Sott Talk Radio network.

Un reconocido Cyber-ensayista y autor de medios impresos, Joe ha estado escribiendo contundentes editoriales para Sott.net por diez años. Sus artículos han aparecido en muchos sitios alternativos y ha sido entrevistado en varios programas radiales de Internet. Sus artículos pueden ser encontrados también en su blog personal JoeQuinn.net.

Niall Bradley.Niall Bradley (Profile).

Niall Bradley es editor de Sott.net desde 2009. Es tambien editor de la versión impresa de Sott.net, Dot Connector Magazine y ha aparecido como comentador de PressTV. Niall ha escrito numerosos artículos para Sott.net, en donde se focaliza en analizar las tendencias geopolíticas en el contexto del denominado cambio climático.


Enlace del artículo original en castellano:

https://es.sott.net/article/33105-Fraude-en-el-Referendum-de-Escocia-el-como-y-el-porque


Frases de clausura:

«La independència de cada nació és el bé més preuat per establir la pau a la Terra»
La independencia de cada nación es el bien más preciado para establecer la paz en la Tierra»).

«Una nació no serà lliure si els seus fills no volen arriscar llur vida en el seu alliberament i defensa»
Una nación no será libre si sus hijos no quieren arriesgar su vida en su liberación y defensa»).

«La independència no es demana, es pren»
La independencia no se pide, se toma»).

Lluís Maria Xirinacs (1932-2006).


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Lluís Maria Xirinacs. La fal·làcia amagada en el Referèndum d´Autodeterminació (La falacia escondida en el Referendum de Autodeterminación). 31 de marzo del 2000. Dentro del documento «Demótica» sobre el árbol de asambleas (en catalán).

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