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Pequeña historia de la moneda.
Agustí Chalaux de Subirà, Brauli Tamarit Tamarit.

El capitalismo comunitario.
Agustí Chalaux de Subirà.

Un instrumento para construir la paz.
Agustí Chalaux de Subirà.

Leyendas semíticas sobre la banca.
Agustí Chalaux de Subirà.

Ensayo sobre Moneda, Mercado y Sociedad.
Magdalena Grau Figueras,
Agustí Chalaux de Subirà.

El poder del dinero.
Martí Olivella.

Introducción al Sistema General.
Magdalena Grau,
Agustí Chalaux.

Capítulo 21. Antecedentes y confirmaciones empíricas. Ensayo sobre moneda, mercado y sociedad. Índice. Ensayo sobre moneda, mercado y sociedad. Capítulo 23. Posibilidades en caso de confirmación de la hipótesis. Ensayo sobre moneda, mercado y sociedad.

Capítulo 22. Formulación de la hipótesis.

  1. Formulación general.
  2. Invención de dinero.
  3. Formulación detallada.

1. Formulación general.

Pasaremos ahora a una formulación rudimentaria -y en absoluto definitiva- de la hipótesis del utilitarismo comunitario o bien común mercantil.

Los dos sectores o subconjuntos complementarios que integran el mercado son, como ya hemos dicho, producción y hacienda.

Si queremos incluirlos en una formulación matemática, habrá que homogeneizarlos, ahora que los definimos de manera rigurosa y en especial, que los hacemos comparables. Ambas condiciones pueden cumplirse mediante el recurso a las unidades monetarias. Si expresamos tanto la producción como la hacienda en forma de variables medidas monetariamente, no habrá ningún problema.

Nos aparece así la siguiente redefinición:
Producción es «la suma total de los precios de venta elementales de todas las mercaderías realmente producidas», simplificando, «suma total de valores precio-mercantiles elementales». La representaremos por «Pu».
Hacienda es «la suma total de las retribuciones monetarias elementales a los agentes de producción que intervienen en el mercado», simplificando, «suma total de valores salario-mercantiles elementales». La representaremos por «Hu». Dentro de la hacienda, debemos hacer una distinción. En la actualidad, solo se retribuyen, dentro del mercado, las fuerzas de producción privadas (trabajo, capital, empresa e invento). Podemos decir, pues, que la hacienda actual es una hacienda privada (a la que llamamos: «Hpu»). Pero, según nuestra hipótesis, existen también unas fuerzas de producción comunitarias; su hipotética contribución constituiría una hacienda comunitaria (a la que llamamos «Hku»).

Ahora ya hemos definido y señalizado todos los elementos de la hipótesis. Podemos pasar a su formulación muy general:

En primer lugar, definimos un utilitarismo equilibrado como aquél en el cual producción y hacienda se igualan. Esto puede expresarse así:

 Pu
---- = 1
 Hu

Fórmula del utilitarismo equilibrado.

En segundo lugar, sabemos que el utilitarismo actual no es equilibrado, porque hay unas fuerzas de producción comunitarias no retribuidas hacendísticamente y porque, a la vez, la hacienda que corresponde a estas fuerzas comunitarias es desviada sin medida y sin control, hacia sectores sociales privilegiados (el símbolo de esta hacienda comunitaria apropiada sin medida y sin control será «?»).

El desequilibrio del utilitarismo actual lo expresaremos:

    Pu
--------- # 1
 Hpu + ?

Fórmula del utilitarismo desequilibrado actual.

En tercer lugar es bien evidente que, si lo que queremos es un utilitarismo equilibrado, solo hay que medir con exactitud la aportación de las fuerzas de producción comunitarias y crear la hacienda comunitaria exactamente correspondiente.

  Pu
----- > 1
 Hpu

Esto es, las fuerzas productoras privadas no explican por ellas solas la producción total.

Pu - Hpu = Hku

Hay pues que postular unas fuerzas productoras comunitarias que, medidas monetariamente, son iguales a la diferencia entre producción total y hacienda privada.

    Pu
---------- = 1
 Hpu + Hku

El equilibrio se conseguirá creando la hacienda comunitaria complementaria de la hacienda privada, que constituya la retribución adecuada de las fuerzas de producción comunitarias.

2. Invención de dinero.

Hemos utilizado ya distintas veces la expresión «crear una hacienda comunitaria». ¿Que queremos decir con esto? Simplemente, queremos decir que podemos inventar la masa monetaria correspondiente a la diferencia entre Pu y Hpu, sin que esto perturbe el mercado, antes al contrario, lo equilibre.

Nosotros proponemos que esta invención sea hecha por el Estado, como gerente de la total comunidad geopolítica y que la masa monetaria obtenida sea repartida de manera equitativa entre todos los miembros de esta comunidad.

Inventar dinero no es una cosa nada difícil: el Banco central estatal y los Bancos privados lo están haciendo continuamente sin que a nadie le extrañe y además, sin ningún control eficaz. Nuestra propuesta es pues, únicamente, el sustituir la actual invención dispersa e incontrolada de dinero, por una invención centralizada, medida y controlada,

  • que contará con la garantía real de los excedentes concretos de producción mercantil;
  • que contará con la garantía subsidiaria de los excedentes -o saldos positivos- de todas las cuentas corrientes a la vista de la comunidad, los cuales habrán sido imperializados;
  • y que se distribuirá equitativamente entre todos los miembros de la comunidad geopolítica, ya que la masa monetaria inventada se considera como la retribución merecida de unas fuerzas de producción comunitarias.

La mayor ventaja de este procedimiento de invención de dinero, es que la masa monetaria inventada, como que ha estado previamente medida como diferencia entre producción total y hacienda privada, constituye la hacienda comunitaria exactamente complementaria de la hacienda privada: constituye el poder de compra que faltaba en el mercado, por insuficiencia del poder de compra de origen privado-mercantil. Por esto, constituye la mejor garantía de equilibrio continuado y dinámico del mercado.

3. Formulación detallada.

La fórmula que hemos dado para la invención de la hacienda comunitaria: Pu - Hpu = Hku es demasiado general y no sirve en la práctica para calcular el poder de compra a inventar.

Hay que analizar los diversos ciclos y subciclos de que se compone el mercado, para poder llegar a formulaciones detalladas, para cada uno de ellos, que sean realizables en la práctica.

Hemos de recordar aquí el análisis, efectuado en el capítulo 8, del mercado en dos ciclos: el ciclo de producción y el ciclo del consumo; y el análisis del ciclo de producción en tres subciclos: el subciclo de la producción corriente, el subciclo de la producción inversiva y el subciclo de los comercios e industrias al detalle.

La constatación básica a efectuar, después del análisis anterior, es el siguiente: de entre todos los ciclos y subciclos del mercado, el subciclo de la producción corriente es el básico, el motor, el que alimenta a todos los demás, ya sea directamente (en el caso del subciclo de la producción inversiva y de los comercios e industrias al detalle), ya sea indirectamente (a través del subciclo de los comercios e industrias al detalle, en el caso del ciclo de consumo).

Todos los valores precio-mercantiles producidos en el subciclo de la producción corriente van a parar, o directamente al subciclo de la producción inversiva, o indirectamente al ciclo de consumo. Por esto decimos que el subciclo de la producción inversiva y el ciclo de consumo son exutorios naturales del mercado, los lugares por donde sale toda la producción.

Un tercer exutorio está constituido por el comercio exterior, que puede realizarse en cualquiera de los ciclos o subciclos mencionados.

El subciclo de la producción corriente es capaz de desarrollarse con plena autonomía y autosuficiencia, siempre que sus exutorios funcionen igualmente bien, es decir, absorban la producción del primero.

Igualmente, la producción para la exportación funciona por si misma siempre que los importadores extranjeros puedan absorberla.

La consecuencia inmediata de esta reflexión es la siguiente: no es necesario que inyectemos hacienda comunitaria en el subciclo de la producción corriente, ni en la producción para la exportación; hay suficiente que sea inyectada en los tres exutorios mencionados, para que resulte dinamizado todo el mercado en su conjunto.

A partir de aquí, podemos substituir la fórmula general por tres fórmulas particulares, mas detalladas y adaptadas a la realidad del mercado.

Invención de hacienda comunitaria en el subciclo de la producción inversiva (Símbolo propio de este subciclo: «I»; crédito a la inversión: «c»)

PIu - HpIu = HkIu = c

Esta hacienda comunitaria inversiva (Hklu) la denominamos «crédito comunitario a la inversión»: se puede conceder a todas las empresas con necesidades inversivas que demuestren su eficacia productiva, o a todos los que quieran crear una nueva empresa y ofrezcan garantías de éxito.

Invención de hacienda comunitaria en el ciclo del consumo

(Símbolo propio de este ciclo: «C»; finanzas al consumo: «f»)

Pcu - HpCu = HkCu = f

Esta hacienda comunitaria de consumo (HkCu) la denominamos «finanzas al consumo» y se puede otorgar a fondo perdido a todos los miembros de la comunidad geopolítica, en función de sus necesidades diferenciales como consumidores.

En los dos casos anteriores, el cálculo de la hacienda privada (intensiva o de consumo) es un cálculo complejo que no desarrollaremos aquí. Digamos únicamente que en el concepto de hacienda privada se han de incluir tanto el poder de compra disponible procedente del ejercicio considerado, como el poder de compra disponible acumulado de ejercicios anteriores.

Invención de hacienda comunitaria en el comercio exterior

(Simbología propia: exportaciones, «E»; importaciones, «J»)

Si

 Eu + (c + f)E
--------------- = 1
 Ju + (c + f)J

, entonces

( c + f )E = [Ju + (c + f)J] - Eu

(Recordemos que, en el comercio exterior, las unidades monetarias empleadas serán siempre las del país extranjero, o las convenidas según tratado, pero nunca las propias unidades monetarias).

La hacienda comunitaria exterior, está, pues, constituida tanto por créditos como por finanzas, pero siempre dentro del marco de un equilibrio unitario entre total de importaciones y total de exportaciones.

Capítulo 21. Antecedentes y confirmaciones empíricas. Ensayo sobre moneda, mercado y sociedad. Índice. Ensayo sobre moneda, mercado y sociedad. Capítulo 23. Posibilidades en caso de confirmación de la hipótesis. Ensayo sobre moneda, mercado y sociedad.

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