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Agustí Chalaux de Subirà.

Un instrumento para construir la paz.
Agustí Chalaux de Subirà.

Leyendas semíticas sobre la banca.
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Ensayo sobre Moneda, Mercado y Sociedad.
Magdalena Grau Figueras,
Agustí Chalaux de Subirà.

El poder del dinero.
Martí Olivella.

Introducción al Sistema General.
Magdalena Grau,
Agustí Chalaux.

Capítulo 7. Fiscalidad. Ensayo sobre moneda, mercado y sociedad. Índice. Ensayo sobre moneda, mercado y sociedad. Capítol 9. Mercometría y mercología. Ensayo sobre moneda, mercado y sociedad.

Capítulo 8. Omnicontabilidad.

  1. Características de la omnicontabilidad.
  2. Estructura de la omnicontabilidad.
  3. Análisis del mercado en sus ciclos y subciclos.
  4. Diferenciación de facturas-cheque.

Gracias a la aplicación de la tecnología telemática a la factura-cheque, la red monetaria se convierte en un instrumento inmejorable de captación automática y continua de las magnitudes de los fenómenos concretos elementales del mercado.

La centralización y tratamiento analítico-estadístico de los datos obtenidos a través de esta red constituye la omnicontabilidad mercantil de la que trataremos en este capítulo.

1. Características de la omnicontabilidad.

Entendemos por omnicontabilidad mercantil, simplemente «la medida, análisis y estadísticas exactas, continuas y dinámicas del mercado monetario, que pueden obtenerse por la integración centralizada y automática de toda la información proporcionada por todas y cada una de las facturas-cheque pro-telemáticas -reflejo de los fenómenos elementales del mercado, es decir, de los cambios monetarios elementales- emitidas en un período de tiempo dado». El ejercicio o período contable considerado podrá irse reduciendo en función de las posibilidades tecnológicas de la red monetaria pro-telemática.

La omnicontabilidad ha de ser el máximo de completa posible. Convergen en ella todas las contabilidades existentes: si en un principio, esto no es tecnológicamente posible, hará falta establecer criterios de prioridad y poco a poco, ir cubriendo todos los campos y aspectos del mercado.

Como es evidente, la omnicontabilidad será referida, única y exclusivamente a los datos mercantiles referentes a mercaderías y a unidades monetarias y valores mercantiles; pero en ningún caso no se referirá a personas, a agentes mercantiles concretos: la información mercantil personalizada será protegida y custodiada por la Justicia.

La centralización omnicontable de facturas-cheque, ha de ser hecha a nivel de toda la comunidad geopolítica, para así obtener de ella las magnitudes macromercantiles. Las sucesivas etapas en la elaboración de esta omnicontabilidad a nivel geopolítico serían:

  1. Cada establecimiento contable (Bancos y Cajas de Ahorros), después de haber transmitido a la Justicia toda la información contenida en las facturas-cheque firmadas por sus clientes, realizará las estadísticas y análisis parciales sobre los datos despersonalizados incluidos en estas facturas-cheque.
  2. Los establecimientos contables enviarán estos datos parciales a centros superiores de ámbito local -municipios, comarcas, etnias...-, donde se realizará la integración al nivel local correspondiente.
  3. Finalmente, puede realizarse la centralización a nivel de comunidad geopolítica.

2. Estructura de la omnicontabilidad.

La tarea de organizar la estructura de esta omnicontabilidad, debe dejarse a los técnicos correspondientes.

No obstante daremos aquí unas bases generales, en función del análisis de mercado en ciclos y subciclos muy bien diferenciados.

Dentro de estos ciclos y subciclos, pueden establecerse los sectores y subsectores -según productos, ámbitos geográficos...- que se quiera y que interese, en función de las necesidades que se vayan manifestando.

3. Análisis del mercado en sus ciclos y subciclos.

El mercado consiste en el intercambio de mercaderías, ya se trate de mercaderías producidas o de mercaderías productoras.

Si analizamos el mercado desde el punto de vista de las mercaderías productoras -o agentes de producción- que son las que compran las empresas para que colaboren en los procesos de producción, a cambio de un salario, sólo tenemos que distinguir entre los diferentes tipos de mercaderías productoras existentes13:

  1. El trabajo adquirido por la empresa por un salario propiamente dicho;
  2. El capital adquirido por la empresa contra unos intereses;
  3. El espíritu y equipo de empresa, adquiridos por la empresa contra unos beneficios;
  4. El invento, adquirido por la empresa contra unas regalías.

Esta distinción no da lugar a ningún tipo de análisis especialmente interesante dentro del mercado.

La situación cambia si consideramos el mercado desde el punto de vista de los intercambios de mercaderías producidas.

Entre las mercaderías producidas, hay que distinguir dos tipos:

  1. En primer lugar, hay las mercaderías socialmente no finitas: son aquellas que aún no han acabado su vida mercantil, que aún permanecen en el mercado, por alguno de los motivos siguientes:
    • porque han sido compradas por una empresa que, una vez transformadas, las volverá a vender a otra empresa; se trata entonces de mercaderías tecnológica y socialmente no finitas o mercaderías de producción corriente;
    • porque han sido compradas por una empresa que las utilizará instrumentalmente en nuevos procesos de producción; se trata de mercaderías tecnológicamente finitas, pero socialmente no finitas ni finibles, por razones de calidad, o mercaderías inversivas;
    • porque han estado compradas por una empresa del tipo comercio o industria al detalle, que después las venderá al consumidor: se trata de mercaderías tecnológicamente finitas y socialmente no finitas pero finibles o mercaderías destinadas al consumo.
  2. En segundo lugar, hay las mercaderías socialmente finitas, que son las que salen del mercado y lo dejan para no volver a él. En la práctica, son aquellas mercaderías que los consumidores ya han comprado en los comercios e industrias al detalle. En el momento de ser adquiridas por un consumidor, estas mercaderías han terminado su vida mercantil.

Basándonos en estas distinciones en el seno de las mercaderías producidas, podemos hacer un análisis paralelo del mercado en dos ciclos principales, el primero de los cuales comprende, a su vez, tres subciclos:

  1. El ciclo de la producción comprende todos los intercambios de mercaderías socialmente no finitas -documentadas por las respectivas facturas-cheque-. Se descompone en:
    • Subciclo de la producción corriente y comercio al por mayor: comprende todos los intercambios de mercaderías de producción corriente;
    • Subciclo de la producción inversiva: comprende todos los intercambios de mercaderías inversivas;
    • Subciclo de los comercios e industrias al detalle: comprende todos los intercambios de mercaderías destinadas al consumo.
  2. El ciclo de consumo comprende todos los intercambios de mercaderías socialmente finitas -también documentados por las respectivas facturas-cheque- es decir, los intercambios efectuados entre comercios e industrias al detalle y consumidores.

4. Diferenciación de facturas-cheque.

La omnicontabilidad que proponemos ha de guiarse por el análisis básico que acabamos de exponer.

Ahora bien. A fin de facilitar al máximo la tarea de la omnicontabilidad, es conveniente que las facturas-cheque estén diferenciadas al máximo y de la forma mas conveniente en tipos y subtipos, correspondientes a los ciclos y subciclos mercantiles a los que pertenezcan. Esta diferenciación es muy fácil de llevar a la práctica, a través de códigos numéricos, de colores...

Se establecerán así los tipos de facturas-cheque siguientes:

  1. Facturas-cheque de compra-venta de mercaderías producidas:
    1. Facturas-cheque de compra-venta de mercaderías socialmente no finitas (ciclo de la producción):
      • Facturas-cheque de compra-venta de mercaderías de producción corriente (subciclo de la producción corriente y comercios al por mayor);
      • Facturas-cheque de compra-venta de mercaderías inversivas (subciclo de la producción inversiva);
      • Facturas-cheque de compra-venta de mercaderías destinadas al consumo (subciclo de los comercios e industrias al detalle).
    2. Facturas-cheque de compra-venta de mercaderías socialmente finitas (ciclo del consumo).
  2. Facturas-cheque de venta-compra de mercaderías productoras: estas facturas-cheque no se establecerán mercadería por mercadería, sino empresa por empresa: cada empresa redactará en forma de nómina única, en la cual se consignará la totalidad de las remuneraciones que la empresa ha de hacer efectivas, a las diferentes fuerzas de producción que colaboran con ella, en cada período de tiempo escogido (mes, trimestre...).

Nota:

13 No queremos ahora entrar en polémica y damos por hecho que estos son los cuatro factores activos de producción realmente actuantes en la empresa y remunerados por ella; mas adelante, en el capítulo 15, veremos el porqué de esta consideración.

Capítulo 7. Fiscalidad. Ensayo sobre moneda, mercado y sociedad. Índice. Ensayo sobre moneda, mercado y sociedad. Capítol 9. Mercometría y mercología. Ensayo sobre moneda, mercado y sociedad.

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