Otra alienación, dice Marx, es la alienación militar. Cada uno de nosotros tiene unos músculos, unos bíceps y una capacidad de defensa.
Pero entonces la sociedad, o los individuos de la sociedad, renuncian a esta capacidad de defensa y la entregan a un cuerpo especial, que son los militares, la policía y el estado, que los controla, que pasan a tener la exclusiva de la violencia.
Es decir que, legalmente, ellos pueden actuar violentamente y el resto de los ciudadanos no pueden actuar violentamente. Entonces hacen entrega de su fuerza física en un cuerpo especial, que es el cuerpo militar. Etcétera.