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En aquest lloc «web» trobareu propostes per fer front a problemes econòmics que esdevenen en tots els estats del món: manca d'informació sobre el mercat, suborns, corrupció, misèria, carències pressupostàries, abús de poder, etc.
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Publicaciones:

Pequeña historia de la moneda.
Agustí Chalaux de Subirà, Brauli Tamarit Tamarit.

El capitalismo comunitario.
Agustí Chalaux de Subirà.

Un instrumento para construir la paz.
Agustí Chalaux de Subirà.

Leyendas semíticas sobre la banca.
Agustí Chalaux de Subirà.

Ensayo sobre Moneda, Mercado y Sociedad.
Magdalena Grau Figueras,
Agustí Chalaux de Subirà.

El poder del dinero.
Martí Olivella.

Introducción al Sistema General.
Magdalena Grau,
Agustí Chalaux.


B. Estrategias sobre el sistema ecológico

B01. Plantear a los pueblos del mundo la recuperación y la revalorización y el fortalecimiento de los conocimientos, las sabidurías, y las prácticas ancestrales de los Pueblos Indígenas, afirmados en la vivencia y la propuesta del "Bien Vivir" y del "Saber Vivir", y desarrollándose en armonía y equilibrio respecto de la naturaleza y de la Madre Tierra. Se debe cambiar el enfoque de que el entorno está para servirnos, y de que por tanto podemos aprovecharnos de él a nuestro antojo. No somos independientes sino que formamos parte de la naturaleza, y por consecuencia nuestra relación con el ambiente debe sentirse como indivisible, interdependiente, complementaria, e incluso espiritual.

B02. Cambiar la orientación del bienestar social, alejándose de la búsqueda material, y acercándose a la búsqueda de la felicidad de las personas y al desarrollo de los sentimientos. La búsqueda de lo material sin límites claros, es resultado de la industrialización moderna, de los valores exaltados por la publicidad, y del concepto de crecimiento económico. Es prioritario observar el bienestar de la sociedad y de las personas, como el disfrute de bienes públicos y de escenarios sociales, que son esenciales y que afectan el estado espiritual integral de todos. Este cambio hay que implementarlo a través de una inteligente asociación entre el pueblo y los gobiernos locales.

B03. Reconocer la conveniencia de aquellas identidades colectivas que combinan asentamientos humanos, con una economía solidaria (donde priman la ayuda mutua, la equidad, y valores estéticos y espirituales), y con el cuidado del medio ambiente. Bien podemos llamar ECOSISTEMAS o ECO-COLECTIVIDADES a dichas identidades, y procurar una articulación reticular entre ellas, estableciendo flujos solidarios de producción, consumo, y reciclaje. Los ECO-COLECTIVIDADES deben aprender a identificarse, equilibrarse, articularse, defenderse, y promoverse, mediante valores de uso, de cambio, y de vínculo, enteramente inéditos e innovadores, dando a luz un nuevo tipo de civilización.

B04. Forjar una red de economía solidaria que priorice la defensa y el aprovechamiento racional del agua y demás recursos naturales, estableciendo una nueva relación entre productores, consumidores, y medio ambiente. Perseguir y promover así un nuevo y mejorado Ecosistema de economía ecológica solidaria.

B05. Apreciar la vida social en sus dimensiones más sencillas, trabajo, satisfacción de necesidades, y fortalecimiento de un adecuado entramado de relaciones, en contacto estrecho y cuidadoso con los elementos básicos de la naturaleza (tierra, agua, energía, aire, fauna, flora, ecosistemas).

B06. Desarrollar un sistema de reconocimiento y promoción de identidades comunitarias (culturales, étnicas, laborales, religiosas, históricas, documentarias, artísticas, etcétera), que informen y difundan informaciones y valores al mundo todo, y que a los grupos concernidos infundan la confianza necesaria para abordar etapas más creativas y de liderazgo, para así tratar de superar las falencias y los anquilosamientos de las actuales instituciones 'de poder', las que sin duda en una serie de aspectos están en profunda crisis. Los liderazgos y los gobiernos se deben orientar con una óptica multipolar, sin perjuicio que en determinados aspectos se pueda llegar a acuerdos mundiales.

B07. Promover iniciativas propositivas y realistas, y no únicamente planteamientos críticos o de diagnóstico, o planes utópicos que no resultan claros y factibles de implementar. Promover convenientes y amplios ámbitos de debate. No debemos dejar las soluciones de las trascendentes problemáticas de nuestra época, únicamente en manos de las autoridades nacionales y/o de los organismos internacionales y/o de la tecnocracia; todos debemos estar involucrados, pues todos estamos afectados.

B08. Fortalecer y ampliar la Declaración Universal de Derechos Humanos, con cláusulas relativas a la preservación del medio ambiente y de la Madre Tierra. En un sistema muy interdependiente en el cual los seres humanos somos uno de los componentes, no es posible reconocer derechos solamente a la parte humana, sin provocar indirectamente un desequilibrio en todo el sistema. Para garantizar los derechos humanos y restablecer la armonía con la naturaleza, es necesario reconocer y aplicar efectivamente derechos concernientes la preservación y el cuidado del medio ambiente.

B09. Forjar un nuevo sistema que restablezca la armonía con la naturaleza y entre los seres humanos. La humanidad está frente a una gran disyuntiva: (a) Continuar por el camino del actual sistema capitalista, la depredación, el deterioro irrecuperable, y la injusticia social, o (b) emprender el camino de la armonía con la naturaleza, el respeto a la vida en todas sus formas, y el establecimiento de buenos valores sociales y de convivencia. El modelo que debemos propugnar no es de desarrollo parcialmente destructivo e ilimitado. Los países necesitan producir bienes y servicios para satisfacer las necesidades fundamentales de su población, pero al presente ritmo de consumismo y de sobre-explotación de la Madre Naturaleza, se necesitarían al menos dos planetas como el nuestro para el 2030.

B10. Avanzar hacia el decrecimiento. Combatir la propaganda sesgada de que el crecimiento de necesidades puede ser generoso e ilimitado en un mundo finito. El crecimiento (del PIB, de la energía, del consumo, de la riqueza, de la producción, etcétera) por el crecimiento mismo no tiene sentido y, además, el mismo es insostenible así como injusto desde múltiples puntos de vista. Se debe propender a consumir de manera responsable y limitada. Se deben priorizar economías y mercados locales y nacionales. Se debe impulsar y desarrollar el uso y el disfrute de espacios comunitarios y de bienes comunitarios. Se debe fortalecer la sociedad digital.

B11. Es necesario un cambio del modelo socioeconómico que nos conduzca hacia el decrecimiento voluntariamente aceptado, pero con un ágil y factible sistema de premios y castigos usado para incentivo y como control. Los seres humanos generalizadamente tendremos que desprendernos de muchos de los bienes materiales que hoy acumulamos innecesariamente, y renunciar a una manera de vida imposible de sostener en el largo plazo. Debemos parar el crecimiento desenfrenado. Hace falta un inteligente y razonable decrecimiento del consumo.

B12. Considerar el "decrecimiento" desde lo que podríamos llamar "Programa de las R" y en concordancia con los "Acuerdos de los Pueblos" expresados en la "Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático y los Derechos de la Tierra - CMPCC)" (Tiquipaya, Cochabamba, Bolivia, 20-22/abril/2010), y con el fin de adoptar medidas hacia la creación de un modelo económico-productivo alternativo. Las citadas "R" serían las siguientes: Re-evaluar y Re-formular nuestros valores y objetivos de vida; Re-estructurar la producción; Redistribuir la riqueza y los recursos según parámetros que tengan mayor justicia social; Reducir el impacto de nuestra contaminación sobre el medioambiente; Reutilizar y Reciclar todo lo que se pueda; Recrear nuevos modelos de vida y de desarrollo, alternativos al actual sistema productivo-financiero capitalista. Para ello, desde las bases, desde el sentir generalizado de la gente, promover un amplio movimiento social que presionen a Estados y Gobiernos y Organismos Internacionales, y entre otras cosas exigiendo igualdad y equidad de género, y valoración del rol específico de la mujer en la propia supervivencia de la humanidad. Igualmente luchar contra la sobre-explotación de la naturaleza así como de las y los trabajadores, y también desarrollar una conciencia ecológica universal en solidaridad con las futuras generaciones, producir y consumir con mayor tendencia local, y dejar de utilizar bienes contaminantes. Asimismo, y por cierto, también eliminar o reducir drásticamente la producción de armas, porque la militarización es la forma en que con excesiva frecuencia los países y los pueblos se imponen unos sobre otros; convendría que esta lógica de confrontación fuera sustituida por una lógica de colaboración solidaria.

B13. Considerar la estrategia del decrecimiento como un paso hacia la construcción de un nuevo mundo alternativo al crecimiento ilimitado y socialmente injusto, recuperando los principios universales de la ética y la solidaridad. Abandonar el paradigma capitalista del crecimiento ilimitado y el enriquecimiento individualista, y apoyarse en una ética de respeto y equilibrio con la naturaleza y con el resto de los seres humanos. Reducir o eliminar el consumo de bienes contaminantes. Promover la autonomía alimenticia de los pueblos, a través de la producción y el consumo local. Promover la participación de los movimientos sociales, y particularmente la inclusión de la perspectiva de género, en la elaboración de estrategias y soluciones. Tomar en cuenta las propuestas de las mujeres, reconociendo particularmente su sabiduría para la sobrevivencia.

B14. Deseamos una estructura social con un diseño integrado, que mejore y transforme los asentamientos humanos, de tal manera que las estrategias de supervivencia, los negocios, la economía, las estructuras físicas y tecnologías, no interfieran con la capacidad inherente de la naturaleza para sostener las distintas manifestaciones de vida. Algunas de las características de este mundo integral deseable incluyen:
(A) Limitar la economía extractiva, favoreciendo los sistemas productivos renovables.
(B) En los asentamientos humanos y en todas las escalas, aldeas, pueblos, ciudades, reducir los residuos, y usar energía y materiales con la mayor eficiencia posible.
(C) Los entornos naturales y construidos capturan los flujos de recursos, la energía solar, los vientos predominantes, los suelos, los nutrientes, los recursos hídricos, las reservas forestales. Insertar inteligentemente los ciclos productivos en estos sistemas, de forma de obtener el máximo de aprovechamiento con el mínimo de residuos.
(D) Favorecer parques eco-industriales integrados, donde los residuos y las emanaciones de una industria sirvan como suministros y materias primas para los ciclos productivos en empresas vecinas,
(E) Favorecer la producción, la distribución, y el consumo local de alimentos, potenciando las economías regionales, y desarrollando los sentimientos de pertenencia y de compromiso.

B15. Controlar el uso de los recursos del planeta, con el enfoque que cada gobierno necesita un programa particular para el control y la salvaguardia de sus riquezas naturales. Priorizar las políticas que mantienen la salud de los ecosistemas y los servicios de soporte de vida que estos ofrecen, mediante la extracción de recursos renovables tales como por ejemplo los peces y la madera, a una velocidad no mayor que su propia regeneración, y consumiendo recursos no renovables como por ejemplo los combustibles fósiles y los minerales, a una velocidad no mayor a la que pueden ser remplazados por el descubrimiento de sustitutos renovables. Además, depositar residuos en el medio ambiente, con tratamiento adecuado y en lugares adecuados, y a una velocidad no mayor de la que pueden ser asimilados de manera segura por la propia naturaleza.

B16. Un consenso sobre el concepto "humanidad sostenible" debe ser alcanzado por todos los países del mundo, y no sólo por un grupito de países, tratando de establecer este acuerdo de modo que se proteja al medio ambiente en forma efectiva en toda la geografía, y de modo que también se respeten las diferencias culturales y religiosas de las comunidades del mundo todo.

B17. Cambiar de manera radical nuestra manera de vivir. Cambiar también de manera radical nuestra estructura económico-financiera y nuestros actuales incentivos. Producir, transformar, transportar, comercializar, y consumir productos agrícolas e industriales, de forma limpia y sostenible, reutilizando subproductos, y reciclando materiales y desechos. Reformar nuestro sistema básico de intercambios, utilizando monedas telemáticas nominativas y que permitan el seguimiento de largas cadenas de pago, e introduciendo además un muy buen sistema de reparaciones y penas tal que implemente con mucha agilidad el principio: "Quien daña es quien financia las reparaciones; quien perjudica es quien debe compensar las pérdidas".

B18. Los valores adquiridos y transmitidos tendrán un papel clave en la transición hacia un mundo más justo, sostenible, equitativo, y satisfactorio. Esto se debe a que los cambios estructurales nunca han sido suficientes para efectuar por sí solos una adecuada y conveniente transformación. Las reformas fundadas en arraigados valores interiores y espirituales compartidos por un importante porcentaje de población, tienen un indudable rol de liderazgo en la modernización y el mejoramiento de las sociedades. Pero atención, no es el caso tampoco de menospreciar y dar escasa atención a las reformas estructurales y a los controles institucionales; en la medida de lo posible, ellas y ellos deben acompañar y apoyar los nuevos paradigmas sociales. Lo ideal sería que la propia organización estructural de base impidiera o dificultara los desvíos indeseados y las conductas negativas o predatorias.

B19. El cambio del comportamiento individual parece necesario, más como una forma de comienzo o de ensayo de la aplicación de un "sistema ético-alternativo", que como una solución real y final. Debemos trabajar creativa e innovadoramente este 'contra sistema', y elaborar nuestros personales puntos de vista, acordes a nuestra ética y a nuestras creencias mejores y más profundas. Y esto debemos desarrollar no sólo desde una posición ideológica (un sueño, una utopía, un sistema de nuevos paradigmas sociales de base), sino tratando de ser realistas y prácticos, y demostrando que la propuesta es viable y que puede implementarse.

B20. El planeta pertenece a todo aquel que está viviendo en nuestro mundo finito. Por supuesto, los ricos, los pudientes, que monopolizan y llegan a utilizar hasta el 80% de los recursos que globalmente hoy día se extraen del planeta, deben asumir porcentualmente más responsabilidades para nuestro mundo en cuanto a la resolución de los problemas que se nos plantean, aunque cada habitante cualquiera sea su situación, también debe cuidar su entorno y ahorrar recursos en su vida cotidiana. Esa es tarea de todos y no sólo de los ricos; esa es responsabilidad de todos y no sólo de los gobernantes, de los jerarcas de los organismos internacionales, y de los grandes empresarios. La educación ambiental debe aplicarse en las escuelas, en los hospitales, en los centros comunales, en las administraciones locales, y debe difundirse a través de los medios masivos de comunicación social, para así tratar de conseguir que más gente comprenda que todos debemos tener cuidado y respeto por nuestro entorno natural, y que todos debemos implementar esas conductas personales que aisladamente consideradas parecieran ser insignificantes, pero que sumadas podrían ser trascendentes para la naturaleza y para el futuro de nuestra especie. Debemos preocuparnos a nivel individual por no desperdiciar energía, y por consumir este recurso en la exacta medida de lo necesario. Debemos prescindir de los recursos superfluos. Debemos desarrollar estrategias de supervivencia y de confort que directa o indirectamente requieran un mínimo de materiales y de energía.

B21. Adoptar y respetar el "Principio de Precaución" por parte de los gobiernos locales y nacionales así como por parte de todos en general, ya que la ciencia se adapta menos rápidamente a la realidad, en un mundo de cambios tan rápidos. El señalado principio adhiere al concepto que respalda la adopción de medidas protectoras o precautorias, cuando no existe certeza científica de las consecuencias de una determinada acción o de un determinado producto, en relación al medio ambiente y/o en relación a las comunidades humanas.

B22. Aplicar y cumplir los Acuerdos Medioambientales establecidos y propuestos en las reuniones internacionales. Todos los países, y especialmente los llamados países industrializados, deberían ratificar e implementar el Protocolo de Kyoto. Todos los países deberían firmar los tratados multilaterales para la gestión de recursos naturales. Y los desvíos de estos lineamientos no deberían ser tolerados. Pero como en esta materia no se debería aplicar la violencia y la fuerza de las armas, lo que puede proponerse es el establecimiento de sanciones económicas a quienes con sus omisiones o sus acciones perjudiquen a la comunidad internacional toda. Y esto último es perfectamente plausible de concretar, a condición de tener una justicia internacional ágil y eficiente, que pueda dictaminar sanciones financieras muy rápidamente ejecutadas. Y este último detalle es factible de implementar, a condición de tener una moneda internacional similar al bancor oportunamente propuesto por Lord John Maynard Keynes, moneda ella que debería ser virtual (o sea escritural), estrictamente nominativa, y con suficiente información extracontable como para permitir el seguimiento de largas cadenas de pagos.

B23. Acordar la reducción al 50% de las emisiones del CO2 para el año 2050, sobre la base de la situación del año 1990. Limitar a 1 grado centígrado el aumento tolerable de la temperatura media del planeta, y no a 2 grados centígrados como fue previsto en la reunión de Copenhague.

B24. Todos debemos ser protagonistas en la búsqueda de soluciones a la crisis civilizatoria, pensando en términos de humanidad y solidaridad universal. Todos debemos ser corresponsables de la marcha de nuestra estructura social. Estos asuntos son demasiado importantes, como para dejarlos exclusivamente en manos de los gobernantes de turno, junto a los jerarcas de los organismos internacionales, y junto a los dirigentes y líderes más poderosos del planeta.

B25. Ejercer el derecho y la responsabilidad de adquirir productos que no contribuyan a la degradación ambiental y social por parte de los consumidores individuales y corporativos. Existen reemplazos sustitutivos casi para cada producto. Pero atención, aquí hay un atendible problema de información, pues si los consumidores y los contratistas no tienen un adecuado conocimiento sobre este asunto, será poco probable que pueda coordinarse una acción conjunta. Por otra parte, en cierto grado también debe atenderse el punto de vista de las autoridades gubernamentales así como el de los trabajadores involucrados en producciones nocivas o inconvenientes. No todo debe dejarse bajo la responsabilidad de los consumidores. Por el contrario, los Gobiernos y los responsables de la salud humana y del medio ambiente, deberían jugar también un rol muy activo, en ciertos casos prohibiendo lisa y llanamente ciertas producciones y ciertas prácticas, y en otros casos aplicando un impuesto ecológico-sanitario a esas actividades, gravamen que podría ser progresivo y crecientemente pesado, con la idea que ello incidiera bastante significativamente sobre el costo de los productos y de los procesos. Como estrategia general, el incremento de costes puede ser un buen sustitutivo de la prohibición simple y llana.

B26. Hacer viables nuestros recursos de forma duradera, para siempre tratar de preservarlos, y para tratar de nunca dañarlos. Vivir, cultivar, y prosperar, en el lugar donde se nace o en el lugar donde se elija. Establecer la seguridad alimentaria para la realidad presente y para las generaciones futuras. Y si se determina que el nivel actual de población es un grave impedimento a lo planteado, no dudar en analizar la cuestión, y de alguna forma aplicar algún sistema de planificación familiar a nivel global, que permita el adecuado control de la población a nivel mundial.

B27. Repensar una nueva economía que no tenga por fundamento el actual modelo de crecimiento, que destruye el planeta y que es predatorio con la naturaleza y con lo social, sino tomar como norte (como orientación) el desarrollo de una estructura productivo-social que sea sustentable y equilibrada y justa. Repensar una nueva realidad productivo-financiera, de forma de volver a los fundamentos de la economía real, alejándose lo más posible de la economía especulativa, así como de la economía informal-ilegal, y de la economía predatoria del medio ambiente, y también de la economía financiera artificial y artificiosa. Es urgente organizar encuentros en el seno de la ONU para debatir sobre estas cuestiones, así como crear otros espacios multilaterales para ampliamente proponer y evaluar soluciones, de forma de así involucrar y comprometer a la sociedad civil en sus más amplios términos, y por cierto de forma de así también dar amplia participación a los medios de comunicación y a todos los organismos internacionales y supranacionales.

B28. Reinventar o replantear un tipo de ecología que no se base únicamente en evitar catástrofes y en reparar sus efectos negativos más notorios, sino también en impulsar y establecer una nueva relación con las comunidades humanas y con la naturaleza, y para ello por cierto hace falta un marco ético-educativo, así como una muy buena estructuración de base que acompañe y que complemente. Esta tarea debe construirse e impulsarse a través de una variedad de formas y de iniciativas, especialmente en relación a la educación de jóvenes, a la organización de manifestaciones culturales y otras formas de educación no formal, a la constitución de hecho de un correcto y adecuado sistema de aprobación-reprobación social, etcétera, etcétera. Desde que se pongan en marcha estas iniciativas, aunque sean inicialmente modestas, muy probablemente se obtendrán grandes y saludables efectos sobre nuestra realidad socio-cultural: cambios de los hábitos consumistas, voluntad de mayor justicia en el reparto de los recursos del planeta, presiones políticas y electorales más importantes sobre dirigentes y gobernantes. La defensa y la protección de nuestro planeta, sin duda, deben entrar en una nueva era, favoreciendo una comunión más armónica entre la humanidad y los otros elementos naturales (cuando no dejo correr innecesariamente el agua en el grifo, soy cuidadoso y ahorrador, no para evitar una factura más "cara", sino porque encuentro indigno desperdiciar una parte del patrimonio natural).

B29. Las Eco-tecnologías han llegado a un estado de madurez, en buena medida adquiriendo capacidad para alejar el fantasma de la fatalidad de las hambrunas, de las epidemias, de la miseria y la desherencia por el abandono y/o degradación de tierras fértiles. Las Eco-tecnologías nos abren la vía hacia una explotación razonada, productiva, y sostenible, que responda al interés general de la sociedad toda, así como al de sus distintas regiones y Estados. Las transferencias de técnicas, la adquisición de adecuados equipamientos, el codesarrollo y la cofinanciación con la aplicación de los mecanismos de cooperación, son entre otros las condiciones prácticas para acompañar, y para poner en práctica buenas ideas sobre el terreno. Pero atención, en la actual estructura social-financiera-productiva, hay actividades indeseables que se apropian de muchos recursos muy necesarios para otros fines, tales como por ejemplo el narcotráfico, la especulación, la corrupción, el manejo de influencias y sobornos, las estafas y los robos, la defraudación impositiva y la morosidad fiscal, los incumplimientos contractuales, el comercio informal y la contratación informal-ilegal y los incumplimientos contractuales, el contrabando, etcétera, etcétera. Hay ideas y proyectos en cuanto a lo social o a la protección del medioambiente, que por mejores que sean en cuanto a organización y resultados esperados, pueden acabar en fracaso total o parcial, en la medida que también jueguen todos o algunos de los desvíos que recién fueron enumerados.

B30. Rechazar la "vitrina tecnológica" y los "manejos financieros" propuestos por los países centrales y los centros hegemónicos mundiales, quienes hacen muy buenos negocios con la tecnología y con las patentes, y como si esto no fuera poco, además se enriquecen inmerecidamente por aplicación de una complicada y poco clara ingeniería financiera que mucho perjudica a los países periféricos. Crear un mecanismo multilateral y multidisciplinario para el control participativo, la gestión, y la evaluación continuada, tanto del intercambio de tecnologías como del manejo de una verdadera moneda internacional. Las tecnologías transmitidas deben ser útiles, limpias, y socialmente adecuadas. Los recursos monetarios internacionales deben ser controlados y manejados por una autoridad internacional.

B31. Los valores ético-sociales y la educación tendrán un lugar clave en la transición hacia un mundo más justo, sostenible, equilibrado, y satisfactorio. La innovación tecnológica y el progreso productivo, por grandes y avanzados que sean, por sí solos no podrán devolvernos a un equilibrio sostenible con la capacidad de carga del planeta. En este mundo industrializado y supercomercial y egoísta que hoy orienta nuestros destinos, tendremos que encontrar un camino hacia una redefinición de la felicidad y de la calidad de vida, en alguna medida disociada de los altos niveles de consumo material. No tengamos temor a revisar y cambiar los paradigmas que hoy por hoy rigen nuestras conductas sociales.

B32. Intensificar la labor educativa y la transmisión de valores tanto en las células familiares, como en las estructuras vecinales, sociales, gremiales, culturales, étnicas, profesionales, estudiantiles, etcétera, para así conformar un nuevo tejido social fortalecido, que se destaque por su voluntad de cambio y por su sentido innovador. Y tener en cuenta muy especialmente que las familias son el ámbito básico y primero donde se transmiten la cultura y los valores sociales, así como donde se desarrollan las acciones educativas más trascendentes.

B33. Retornar a lo simple y gratuito. Retomar el gusto por lo que no es comercial. La educación debe ser la herramienta básica a través de la cual conocemos y apreciamos el mundo que nos rodea, y no debemos confundir el proceso educativo ni con la simple obtención de un diploma o de un certificado, ni con la simple adquisición de destrezas técnicas y de informaciones de cierto interés. Obviamente, la capacitación utilitaria tiene que estar comprendida en los objetivos educativos, tanto en la enseñanza formal como no formal, pero allí también debemos contemplar un espacio destacado, para elucubrar, para filosofar, para redescubrir, para experimentar, y también para validarnos nosotros mismos como seres pensantes, sensibles, y con conciencia social. Debemos propender a que cada ser humano se forme adecuadamente en cuerpo, mente, espíritu, emoción, sensibilidad, sentimientos, y conocimientos. La calidad de la educación sin duda marca significativamente el desarrollo de los pueblos. Se debe fortalecer la educación formal, pero también se debe dar renovada atención a la educación no formal, canalizada a través de centros culturales, bibliotecas y mediatecas, espectáculos públicos, exposiciones de arte, cursillos y conferencias de variada índole, presentaciones y museos, etcétera, etcétera. Preocupación especial debe darse al rescate de los valores ancestrales, así como a las recomendaciones y propuestas transmitidas por tradición popular, o emanadas de juntas de notables, de consejos de ancianos, y de foros de especialistas. Las escuelas y las instituciones educativas formales de todos los niveles no lo son todo. También pueden cumplir una labor educativa-formativa sumamente importante, ámbitos donde se desarrollan temáticas culturales diversas y donde se discute y debate sobre las mismas, así como espacios más informales de intercambio a nivel familiar, a nivel comunitario, o creados de hecho en el marco de acciones comunitarias. Hoy día nuestras experiencias están exageradamente fragmentadas y disociadas, y en muchos casos la educación es considerada como un fin en sí mismo, y no como una herramienta para compartir pensamientos y experiencias, y para encarar proyectos. El parcial alejamiento del sistema educativo de las realidades sociales y políticas, favorece las concepciones materialistas y las inclinaciones consumistas, y ello debe de ser cambiado. Grupos sociales, organizaciones comunitarias, centros de estudio, espacios culturales de todo tipo, etcétera, bien pueden liderar y reorientar en una serie de aspectos. Quienes tenemos este tipo de inquietudes, tenemos la obligación de proponer sustanciales cambios de enfoque, actuando en espiral: la pareja, la familia, el vecindario, la comunidad, la escuela, el centro de trabajo, los ámbitos sociales y profesionales, etcétera. La clave puede estar en dialogar, intercambiar, discutir, acordar, liderar, desarrollar específicos planes de acción, etcétera, etcétera.

B34. Impulsar y revalorizar la responsabilidad compartida pero diferenciada. Promover procesos de reflexión y de concertación en el conjunto de la ciudadanía, y en ámbitos específicos que reúnan por ejemplo a comerciantes, o a consumidores, o a productores, o a científicos, o a jerarcas públicos, etcétera. Y así estimular acciones de responsabilidad compartida pero diferenciada, o sea en donde la responsabilidad es compartida pero no con el mismo peso y la misma orientación en cada actor.

Juan Carlos Anselmi Elissalde

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